Si bien es sabido que los quiroprácticos trabajan a nivel de la columna vertebral, mejorando así el sistema de comunicación más potente y eficaz que existe (tu sistema nervioso), muchas veces las personas que acuden inicialmente a nuestra consulta se sorprenden de que, con solo palpar su columna, el quiropráctico ya tiene una idea acertada de los problemas que le acontecen.

 

Cómo pueden detectar las subluxaciones los quiroprácticos

Las manos del quiropráctico son como tus ojos. Además de despertar en ellas una sensibilidad especial debido a que es su herramienta de trabajo, es a través de ellas que pueden detectar las subluxaciones vertebrales que tengas. Esto es igual a decir que son capaces, solo con tocar tu espalda, de determinar qué vértebras están bloqueadas  impidiendo así el flujo de comunicación de tu organismo. Las vértebras subluxadas son una importante fuente de información de problemas que puedan existir en tu organismo y en tu cuerpo: dolor, inflamación, hormigueos, rampas y calambres, pérdida de masa muscular, síntomas orgánicos varios (alergias, erupciones, mal funciones), enfermedades (diabetes, colesterol, hipertensión…) e incluso descompensaciones futuras que puedan dar lugar a desequilibrios posturales con sus respectivas afectaciones musculares y articulares.

Un quiropráctico se forma en la universidad durante un mínimo de 5 años, adquiriendo conocimientos profundos de anatomía humana y muy específicos del sistema nervioso y la columna vertebral. Además, los estudios de quiropráctica tienen un amplio horario de prácticas, con lo que desde muy temprano, los estudiantes empiezan a adquirir habilidades manuales para su futura profesión. Estas habilidades van mejorando conforme van avanzando los estudios, lo que, al finalizar los cinco años de carrera, los quiroprácticos detectan ciertas cosas con sus manos que para la mayoría de nosotros pasan desapercibidas.

Una de las claves a la hora de la detección de irregularidades en la columna vertebral es la posición de las vértebras, que sienten solo con posar sus dedos en la espalda del paciente. Pero no únicamente se basan en el tacto de la forma. También tienen en cuenta la temperatura puesto que, si hay una zona concreta que emite un calor más pronunciado, también es un indicador de que en dicha zona hay inflamación. Cuando esto es así, también existe un cambio del color de la piel que se vuelve rojiza al mínimo contacto.

 

La observación postural también es un punto clave en quiropráctica

Pero no solo se tiene en cuenta la posición de las vértebras y la inflamación. A nivel visual el quiropráctico observa la anatomía completa de tu espalda, caderas y pelvis. Con esto tiene una idea bastante acertada (en la mayoría de los casos es al 100%) del estado de la musculatura. La observación de la postura de la persona es otro dato importante que el quiropráctico tiene en cuenta. Este dato se pasa por alto en la traumatología y, en cambio, es común en diversas profesiones, entre ellas la profesión quiropráctica. Hay que saber y tener muy en cuenta que la postura nos habla de posibles problemas presentes o futuros que puede desencadenar la persona. Por ejemplo, si hay un desnivel pélvico importante el peso se desplaza comúnmente a la pierna que tiene mayor apoyo en el suelo. Cuando esto sucede es posible que esa persona padezca de problemas articulares de rodilla y de cadera de la pierna que soporta más peso debido a un mayor desgaste. A la larga, estos problemas desencadenan en otros de mayor envergadura. En otras profesiones sanitarias, cuando esto sucede, aconsejan alzas para que, según los profesionales, la pierna corta se iguale a la pierna larga. Muy lejos de la realidad, no se trata de un problema de piernas, sino de un problema del sacro y/o pélvico. Así que ponernos un alza no va a solucionar para nada nuestro problema sino que, muy probablemente, lo agrave debido a la adaptación natural del cuerpo a esa nueva postura.

 

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Desde Barcelona Quiropractic siempre aconsejamos que lo mejor es que la persona acuda a nuestra consulta para recibir un chequeo completo de su columna y así poder tener también otra valoración diferente a la que ya tiene la persona. Además, somos conscientes de que las palabras, por más bien escritas y por mucho que transmitan, no se asemejan en nada a la realidad y a la experiencia. Todo lo que explicamos no tiene validez si no se experimenta.

Por eso te animamos a que acudas a una primera visita de reconocimiento o bien a una visita informativa (totalmente gratuita) en la que explicamos en mayor profundidad en qué consiste la quiropráctica y cómo podemos ayudarte. Además, este mes de enero estamos celebrando el mes del amigo, con lo que disfrutarás de un precio especial y muy asequible para que te lances a probar la quiropráctica por ti mism@.

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