Teníamos ganas de compartir con vosotros un artículo que hablara de la quiropráctica pero desde una visión mucho más conectada con la esencia que con la técnica. Si bien existe mucha información sobre la quiropráctica, sus beneficios, lo que conlleva ajustarse regularmente y los cambios que pueden llegar a producirse en el organismo, no la hay acerca de la concentración y la presencia que requiere el quiropráctico mientras lleva a cabo los ajustes vertebrales.

¿Por qué ajustar en sala abierta?

Pudiera parecer que realizar un ajuste es puramente mecanicista. Un movimiento aquí, otro allá y listo. Lo puede parecer y, de hecho, solo es eso: lo parece. Realmente no llegamos ni a imaginar la meditación que requiere el quiropráctico mientras se dedica a ajustar a sus pacientes. Meditación porque, más allá de la parte puramente física y material del cuerpo, necesita concentrarse en estar plenamente consciente de lo que está haciendo. Es por esta razón que, en primer lugar, los ajustes quiroprácticos, normalmente, se realizan en sala abierta en la que hay más de una persona en un mismo momento. Esto no se hace para ganar tiempo, ni para poder atender a más personas. Muy lejos de la realidad esto es así porque cuando el quiropráctico concentra su trabajo, toda su energía está centrada en ajustar. Es tan importante lo que hace que focaliza toda su atención en los ajustes vertebrales y no la puede dispersar en hacer otras tareas, del tipo que sean.

¿Cuándo puedo hablar con el quiropráctico si no es en la sala de ajustes?

Vivimos en una sociedad acostumbrada a hacer varias cosas al mismo tiempo o a hacer una cosa y estar pensando en otra. Esto nos resulta lo normal porque es lo habitual. Pero, realmente, no es normal. Lo normal es atender y poner toda la intención en que os sintáis atendidos, sin dividir la atención que os merecéis para ponerla en otras cosas. Cuando el quiropráctico está contigo, te está atendiendo al 100%. Mientras los quiroprácticos están haciendo su labor en la sala de ajustes, no es momento de hablarles ni de interrumpir su trabajo. Explicamos esto porque los quiroprácticos no pueden dejar de ajustar para atender las dudas de sus pacientes. Ellos siempre están abiertos a hacerlo y para ello damos una serie de horas programadas con antelación para que, precisamente, les puedan atender como es debido y focalizar toda su atención en esas dudas, si es requerida. Pero cuando están ejerciendo en la sala de ajustes, su atención está plenamente puesta en eso.

Y ¿por qué tanta concentración?

Bien. Primero tengamos en cuenta que una cosa es palpar una parte física que no está funcionando de forma correcta, como es el caso de la columna o la musculatura, por ejemplo. Pero la quiropráctica no únicamente contempla esta parte física. Nuestro cuerpo funciona gracias a la energía que lo transcurre continuamente. Esta energía fluye a través de nuestra médula espinal, que es como un canal energético que conecta esa energía con el resto de nuestro cuerpo, con los demás y con todo el universo. Podemos creer que eso existe, o no creerlo. Pero ni una cosa ni otra van a hacer que esto no sea así. De hecho, hay muchas técnicas, incluso medicinas orientales, que tienen siempre en cuenta nuestro estado energético, basándose en el ideal del equilibrio interno. Cuando esta energía se estanca, algo empieza a pasar en nuestro organismo, algo empieza a generar malestar o mal funciones. Esta energía estancada por des alineamientos de nuestras vértebras es detectada también por el quiropráctico. Sus manos se convierten en un timón mientras que tu columna pasa a ser un mapa sensorial que se descifra con el sentido del tacto y no con el de la visión. Así que a veces el mapa sensorial es tan sutil que se necesita de una gran concentración para poder descifrarlo y lograr recorrerlo.

Barcelona Quiropractic

Esta es la razón por la que muchas de las personas que acuden a Barcelona Quiropractic comentan, justo después de recibir el ajuste vertebral, que sienten una paz enorme o que no hay pensamientos o que “llevan un  globo”. ¡Fenomenal! Eso es señal de que esos bloqueos de vértebras han desaparecido y, con ellos, los bloqueos energéticos que impedían el libre fluir de esa energía por la médula espinal. Cuando la energía estancada empieza a fluir de nuevo, de forma inmediata empieza a reequilibrarse y a reorganizarse todo tu organismo. Y tu organismo también incluye al cerebro, que se encarga también de percibir los pensamientos en base a su nivel de vibración o frecuencia. Cuando el cerebro tiene un cambio de frecuencia, los pensamientos que percibe también son diferentes. De ahí la paz o la sensación de globo que nos comentan algunas de las personas que acuden a Barcelona Quiropractic.

Si quieres conocer acerca de la quiropráctica, sus beneficios o de su filosofía, puedes ponerte en contacto con nosotros llamando al 934 123 433 o bien mandando un whatsapp al 601 059 849. ¡Estaremos encantados de atenderte!