Qué es el cólico y qué cambios se aprecian en los bebés que los padecen

El cólico del lactante es un trastorno que afecta a casi el 40% de los lactantes sanos. Suele aparecer en torno a las dos primeras semanas de vida y se resuelve alrededor de los 3 o 4 meses. Durante este tiempo los bebés padecen de un llanto prolongado difícil de consolar e irritabilidad de causa desconocida (1).

Existen muchas definiciones para describir este síndrome pero la más utilizada es la regla del tres (Wessel, 1954) según la cual, el bebé experimenta un llanto que dura más de tres horas al día, más de tres días a la semana y que persiste más de tres semanas.

Si tu bebé ha tenido o tiene cólicos sabrás diferenciarlo sin problemas.  El llanto del lactante cumple cuatro criterios:

  • Es episódico, es decir, tiene inicio y final y no se relaciona con lo que estaba haciendo el niño.
  • Es diferente al llanto normal, más frecuente por la tarde-noche, más intenso y de tono más alto.
  • El bebé tiene las piernas flexionadas sobre el abdomen y los puños cerrados.
  • Inconsolable: no hay forma de consolar al bebé para que pare.

Además, existen otros criterios a tener en cuenta: los lactantes son saludables, no responden a estímulos que los tranquilice, tienen expresión de dolor en la cara. Además, por lo general, padecen otros síntomas digestivos como estreñimiento o regurgitación.

Qué hacer si tu bebé padece de cólicos del lactante

En Barcelona Quiropractic nos referimos a la salud como un conjunto que incluye un factor físico, un factor emocional y un factor químico. Basándonos en este último, el estrés químico, hay algunas cosas que van a depender de la mamá a la hora de su propia ingesta y de la del bebé, como por ejemplo:

Consejos dietéticos:

  • Los bebés lactantes: es recomendable que la madre lleve una dieta baja en alérgenos, evitando la leche de vaca y los lácteos y consumiendo vitaminas y minerales. Es necesario un periodo de al menos 2 semanas para valorar la efectividad de la dieta. Además, la leche materna nocturna contiene melatonina con lo cual, ayuda a mejorar el sueño infantil y a reducir los cólicos.
  • Los bebés alimentados con biberón: Hoy en día existe la leche de fórmula a base de suero o proteínas extensamente hidrolizadas. Este tipo de leche de fórmula es tratada con calor para descomponer las proteínas de la leche y que, de esta forma, sean mejor digeridas por el intestino del bebé. Suelen funcionar con bebés con cólico severo que también presentan reacciones alérgicas. También existen fórmulas basadas en el suero de proteínas parcialmente hidrolizadas que contienen prebióticos oligosacáridos, cuyos resultados han sido efectivos. Además, se pueden encontrar leches de fórmula de cabra, sin lactosa e incluso fórmulas anticólicos pero su eficacia aún no ha sido demostrada(2).

Uso de probióticos:

Varios estudios demuestran que los bebés con cólico tienen una microflora intestinal diferente a los niños que no lo padecen. Los niños con cólico tienen menores cantidades de bacterias “buenas” como las bifidobacterias y los lactobillus. Por el contrario tienen mayores cantidades de proteobacterias (bacterias malas) como E.Coli, Pseudomonas, Yersinia o Enterobacter. Esta alteración en la flora intestinal podría favorecer la aparición del cólico, afectando la motilidad intestinal y la respuesta inmune. Una de las nuevas estrategias terapéuticas se encarga de modificar esta microflora a través de la suplementación de probióticos específicos. Según los estudios, la cepa probiótica con mayores beneficios sería el Lactobacillus Reuteri DSM 17938(1).

Tratamiento Farmacológico:

Existen dos fármacos que se usan para el tratamiento del cólico. Aunque se utilizan frecuentemente no hay evidencia suficiente sobre sus beneficios y no están recomendados por sus efectos adversos (convulsiones, apnea, dificultad para respirar…)

  • Simeticona: reduce la tensión superficial provocada por el gas intestinal y facilita su expulsión.
  • Diclomina: medicamento anticolinérgico que relaja la musculatura intestinal.

Suplementos herbales:

Hierbas como el hinojo, la manzanilla y la melisa ayudan a calmar a los bebés y a reducir la distensión abdominal. Hay que tener cuidado a la hora de administrar la dosis ya que pueden contribuir a una menor ingesta de leche.

A su vez, podemos también llevar a cabo, paralelamente, algunos consejos que forman parte de un factor físico:

Terapia física:

El masaje abdominal ayuda en la disminución de la distensión abdominal favoreciendo la expulsión de gases y el movimiento peristáltico. La combinación del masaje con la aromaterapia, especialmente el aceite de lavanda, ayuda a la vasodilatación y a la absorción de las propiedades del aceite, proporcionando un efecto sedante y antiespasmódico.

¿Cómo beneficia la Quiropráctica al bebé?

En los últimos años, los estudios científicos sobre cólico se han centrado en las terapias manuales. Concretamente en Quiropráctica, existen varios estudios que demuestran la efectividad de los ajustes quiroprácticos a corto plazo, reduciendo las horas de llanto al día, mejorando el tiempo del sueño y, por supuesto, sin crear efectos adversos(2).

En un estudio llevado a cabo con 73 quiroprácticos, de los 316 casos de cólicos que vieron en 3 meses, el 94% tuvieron resultados satisfactorios en un corto periodo de tiempo(3).

Desde el punto de vista quiropráctico, parece probable que muchos de los bebés que padecen cólicos tengan una compresión en la base del cráneo. Más concretamente, en uno de los agujeros por los que entran y salen nervios, venas y arterias.  Este agujero se llama foramen yugular y puede dar lugar a la irritación de uno de los nervios más importantes que tenemos, el nervio vago. Basándonos en la experiencia de bebés que recibimos en Barcelona Quiropractic, a menudo, las primeras vértebras cervicales también sufren de esta compresión, debido a la distorsión que sufre la base del cráneo. Por eso los ajustes quiroprácticos realizados en las primeras cervicales con movimientos muy suaves conllevan una mejora de la sintomatología del cólico. Además, para una mayor respuesta y rapidez  es importante tener en cuenta los tejidos blandos implicados, como el psoas, diafragma, estómago, colon y páncreas (4).

La Quiropráctica está indicada en casos de cólicos, reflujos gastroesofágicos y de otros muchos síndromes pediátricos comunes que aparecen en los primeros meses de vida. Es el método natural y libre de efectos secundarios que puede beneficiar a tu bebé. En Barcelona Quiropractic disponemos de un grupo de profesionales cualificados que te ayudarán y aconsejarán en todo lo relacionado con el crecimiento y desarrollo del bebé.

 

  1. Fernandez R et al. Alternativas terapéuticas actuales en el cólico del lactante basadas en la evidencia. Salud, alimentación y sexualidad en el ciclo vital. Vol I.
  2. Savino et al. Looking for new treatments of Infantile Colic. Italian Journal of Pediatrics 2014.
  3. Klougart N. Infantile colic treated by chiropractors: a prospective study of 316 cases. J Manipulative Physiol Ther. 1989.
  4. Pregnancy and paediatrics. A chiropractic appproach. Stephen P Williams.