Después de casi tres meses confinados, tenemos ganas de volver a nuestras actividades diarias. Nos sentimos eufóricos por poder ver a esos familiares y amigos que hacía meses que no podíamos mirar a los ojos. Incluso para una gran parte de nosotros el volver a correr o a ir en bicicleta ha sido el mayor tesoro alcanzado en 90 días. Poco a poco vamos ganando puestos en esta desescalada del confinamiento. Pero cuidado, ¡las prisas no son buenas!

Estrés físico durante la cuarentena

El sedentarismo de la mayoría de personas durante el confinamiento y las malas posturas de todos aquellos que han estado tele trabajando (junto con el estrés y los malos hábitos alimentarios que trataremos en los siguientes artículos) han causado problemas en nuestra musculatura, nuestras articulaciones y, por supuesto, en nuestra columna vertebral. Así que, ¡calma! Para iniciar la nueva normalidad de una forma saludable es interesante retomar todo aquello que quedó en suspenso de una forma gradual, incluyendo progresivamente la actividad física y el deporte para evitar posibles lesiones. Y, como muchos de vosotros ya sabéis, el cuidado quiropráctico va a potenciar las capacidades de nuestro cuerpo para la prevención de futuros daños.

Prevenir lesiones y sobrecargas musculares

Después de haber estado casi dos meses con un movimiento completamente diferente al habitual, lo que ahora nos toca es adaptarnos a movernos de nuevo. El confinamiento lo ha cambiado todo en este aspecto, haciéndonos a todos resentirnos muscularmente al retomar las actividades diarias. En este sentido, hasta los niños se han visto perjudicados. Hay que tener en cuenta que tras diez o catorce días sin movernos como antes podemos estar perdiendo entre un 70% o un 80% de nuestra forma físca. Esto afecta a nuestra resistencia, a nuestra fuerza y a la flexibilidad de las articulaciones, lo que, en un porcentaje elevado, conlleva a la aparición de lesiones posteriores si las sobrecargamos. Si a esto le sumamos las malas posturas derivadas del teletrabajo o de pasar horas en un sofá viendo películas o nuestras series favoritas de las plataformas digitales, se traduce en contracturas musculares, dolores, malestar físico, acartonamiento, agarrotamiento y fatiga muscular y, en consecuencia, malestar emocional, falta de concentración, irritabilidad, insomnio, etc. Este cambio de escenario radical en nuestra vida ha tenido un impacto negativo sobre nuestra columna vertebral y sistema nervioso. En todo este tiempo, además de lo comentado anteriormente, nos hemos visto obligados a interrumpir el cuidado quiropráctico. Si todo esto lo mezclamos en una cocktelera el resultado es una columna subluxada, lo que equivale a un sistema nervioso menguado en sus funciones y, además, a una posible bajada de defensas de nuestro sistema inmunitario. Lo mejor es que, aunque existan molestias, empecemos de nuevo, y de forma progresiva, a retomar actividades físicas o deportivas para fortalecer de nuevo nuestra musculatura y articulaciones. Y retomar lo antes posible los ajustes vertebrales para adentrarnos en esta nueva normalidad es de suma importancia para que todo nuestro cuerpo empiece a adaptarse de nuevo y de la mejor forma posible a los cambios experimentados. De hecho, ¿cuántos de vosotros habéis notado que, un simple gesto como el de ir a comprar, se traduce en una sensación de sobrecarga en los brazos e incluso molestias en codos y muñecas? O ¿cuántos estáis totalmente bloqueados de las cervicales, incluso con mareos y/o dolores de cabeza como consecuencia de no tener material adecuado para trabajar desde casa? El cuerpo, que es sabio, nos pasa factura para que nos demos cuenta de aquello que no le hace ningún bien. En este artículo vamos a centrarnos en los sectores de la población que han sufrido más las consecuencias físicas del confinamiento: niños y adolescentes, personas mayores y deportistas.

Niños y adolescentes

El tiempo de uso de dispositivos móviles se ha incrementado considerablemente en los niños durante el confinamiento

Siguiendo con el hilo anterior, los niños y adolescentes también se han visto afectados físicamente por las consecuencias del Covid. Este sector de la población está habituado, y necesita, hacer ejercicio diario y tener unas rutinas, así como la necesidad de salir al aire libre. Muchos de estos niños y adolescentes no han tenido espacio exterior (balcón, terraza, etc) al que salir. Incluso muchos de ellos no disponen de luz natural en sus casas.  Si a esto le sumamos que un cuarto de la población infantil ha estado 6 horas o más delante de pantallas y que un 20% apenas ha realizado ejercicio físico, nos encontramos ante un panorama no muy favorecedor. Los niños y adolescentes, al estar en etapa de crecimiento y de fortalecimiento de musculatura, huesos y articulaciones, necesitan esos tiempos de correr, jugar a la pelota, al pilla-pilla, de ir en bicicleta, en patinete… En definitiva, de moverse. Además, en los más pequeños la tensión emocional y mental se libera mediante el juego con sus amigos, en el que, además de quemar calorías con el ejercicio, reducen el exceso de energía al jugar entre ellos entre risas, carcajadas, gritos, etc.

Personas mayores

El ejercicio físico y la quiropráctica son una sana combinación para combatir los efectos físicos del confinamiento.

Es aconsejable, por ejemplo, que las personas mayores comiencen a caminar de una forma progresiva. Si antes de la cuarentena salían una hora a pasear, ahora lo ideal es que lo hagan, pero tomándose ciertos descansos y disminuyendo el ritmo. Uno de los grandes problemas de la inactividad es la pérdida de masa muscular. Hay estudios científicos actuales que están demostrando la pérdida de fuerza y de masa muscular tras estos meses de confinamiento, especialmente en personas mayores. Todo este proceso fisiológico es conocido como sarcopenia y va unido al envejecimiento. En este proceso sufrimos cambios hormonales, bioquímicos y físicos que conllevan esta pérdida de masa muscular y fuerza. Un buen remedio para combatir estos cambios es el ejercicio físico, sobre todo cuando alterna las actividades aeróbicas y las anaeróbicas (actividades de fuerza para mantener la masa muscular).

Deportistas

Es de suma importancia realizar estiramientos antes y después de practicar deporte, así como ser realistas con los objetivos después del confinamiento

En lo que al deporte se refiere, el confinamiento ha trastocado el calendario, las metas y la motivación de los deportistas. Por esto es de suma importancia que cuando se trata de retomar el deporte, se haga de una forma muy progresiva y siendo conscientes de nuestro estado actual, además de realistas con nuestras expectativas. Los profesionales en medicina deportiva recomiendan que volvamos de forma progresiva, trabajando muy bien todas nuestras cualidades físicas básicas para poder implementar después, sobre esto, estiramientos de calidad. Es muy importante que hagamos un calentamiento previo y posterior, y en este último que estén incluidos ejercicios para mejorar la fuerza, la elasticidad y la resistencia muscular. Juan de Dios Beas Jiménez (vicepresidente de la Sociedad Andaluza de Medicina del Deporte) afirma que “la vuelta al entrenamiento tras la cuarentena tiene que ser como una especie de pretemporada”. Lo ideal es que recuperar el pico de la forma física se consiga en un mes o dos después de la finalización de la cuarentena.

Desde Barcelona Quiropractic te acompañamos en esta nueva normalidad

La experiencia en nuestra consulta es que las personas que estaban siguiendo una frecuencia de ajustes determinada, al verse interrumpida por el Covid, y sumado a todo lo explicado anteriormente, han sufrido un retroceso en su recuperación o bien, han notado que han aparecido de nuevo síntomas o dolores que ya no estaban presentes. En estos casos, es normal que el quiropráctico aconseje que los ajustes sean más frecuentes durante un tiempo corto, para darle un plus de potencia al sistema nervioso y que la musculatura y articulaciones reciban el “input” que necesitan para volver a funcionar como antes. Incluso en el caso de pérdida de masa muscular, los ajustes vertebrales ayudan a que los nervios de tu sistema nervioso aporten de nuevo el alimento necesario a tus músculos para que vuelvan a funcionar en óptimas condiciones dependiendo de tu edad y estado físico.

En el caso de que nunca te hayas puesto en manos de un quiropráctico, quizá llegó el tener la opinión del único profesional especializado en el cuidado de la columna vertebral y del sistema nervioso. Incluir la quiropráctica en la nueva normalidad es una excelente y saludable manera de cuidarse desde dentro.

Si deseas más información o ponerte en contacto con nosotros para reservar una cita con un quiropráctico puedes llamarnos o enviarnos un WhatsApp al 601 059 849. ¡Estaremos encantados de atenderte!

REFERENCIAS
  • Revista Salud más deporte. Entrevista de Antonio Álvarez Lovillo al Dr. Juan de Dios Beas Jiménez. www.saludmasdeporte.com
  • Revista infosalus. Artículo de Europa Press del 27 de mayo de 2020. www.infosalus.com/mayores/noticia-confinamiento-puede-haber-agravado-diabetes-producir-atrofia-muscular-especialmente-ancianos-20200527122324.html
  • Fundación Española de Reumatología. www.inforeuma.com/enfermedades-reumaticas/sarcopenia/