Desde Barcelona Quiropractic siempre os hablamos de los beneficios de la quiropráctica para la salud en general. Por suerte, cada vez hay más estudios que demuestran esto y podemos reforzarnos en ellos. Uno de estos estudios, llevado a cabo por la quiropráctica y neurofisióloga Heidi Haavik, sugiere que el cuidado quiropráctico va mucho más allá de paliar el dolor de espalda y de cuello: este estudio nos muestra que la columna vertebral y el sistema nervioso central (SNC) están interconectados y “hablan” entre ellos y cómo una disfunción en la columna vertebral puede afectar a nuestra salud y nuestro bienestar.

Un solo ajuste quiropráctico aumenta la actividad cerebral y la excitabilidad cortical

El estudio de Haavik, publicado en el año 2016 en la revista Scientific Reports analizó el efecto de los ajustes quiroprácticos en pacientes con dolor o rigidez en el cuello y espalda y que no habían seguido ningún tratamiento anterior. Además, algo a tener en cuenta es que todas las personas que participaron en el estudio padecían dolor el día del experimento. Al examinar sus columnas vertebrales se observó que todos tenían una movilidad reducida de la columna vertebral. A una parte de estos pacientes se les hizo un ajuste quiropráctico mientras que la otra parte fue el grupo de control. El resultado fue que aquellos que recibieron el ajuste mostraron una actividad cerebral significativamente mayor y más excitabilidad cortical. Esto se visualizó en un aumento de la fuerza muscular y se concluyó que “los ajustes vertebrales pueden ser indicados” en personas que han perdido el tono muscular o que se están recuperando de un accidente cardiovascular o de una cirugía ortopédica que afecta a la musculatura. ¡Incluso puede ser muy provechoso para deportistas de todos los niveles! Por otro lado, los pacientes del grupo control no presentaron cambios en ningún aspecto anterior. Pero lo más espectacular que encontraron los investigadores del Centro de Investigaciones Quiroprácticas en Nueva Zelanda en este estudio fue que después de tan solo un ajuste vertebral descubrieron un 45% de aumento en la trayectoria refleja del cerebro al músculo (o, dicho de otro modo, ¡aumentó casi en un 50% la habilidad del cerebro para activar la musculatura!).

El sistema nervioso central (SNC) y el sistema nervioso periférico (SNP).

Quiropráctica y el aumento de la fuerza muscular y el impulso cortical

La sinapsis o el intercambio de información entre neuronas.

El sistema nervioso central (cerebro y médula espinal) y todos los nervios periféricos (SNP) forman una compleja red que abarca hasta 10 millones de células nerviosas (las tan conocidas neuronas) y 60 trillones de sinapsis. Las sinapsis consisten en las uniones que generan las neuronas unas con otras y a través de las que se da un intercambio de información mediante los circuitos neuronales. Estos intercambios de información, que van a la velocidad de la luz, se producen gracias a unos químicos llamados neurotransmisores. De hecho, los nervios periféricos (toda la ramificación nerviosa que nace de la médula espinal hacia el resto de todo nuestro cuerpo) se alimentan de cada segmento de la columna vertebral y facilitan la comunicación de ida y vuelta con casi todas las regiones del cuerpo. Cuanto más coherente sea este intercambio de información neuronal, mejor va a funcionar nuestro organismo.

Todo aquello que hacemos, desde nuestros reflejos motores básicos hasta nuestra capacidad innata de experimentar pensamientos y sentimientos abstractos, se basa en la precisión de los procesos realizados entre el SNC y el SNP. Y, a su vez, nuestros reflejos y nuestra capacidad de pensamiento y sentimiento dependen de tener unos sistemas excitatorios e inhibitorios saludables y equilibrados. Así que, nuestra capacidad de tener buenos reflejos, incluso para pensar y sentir con más coherencia, dependen del buen funcionamiento de nuestro sistema nervioso. Las conexiones neuronales se dan todo el tiempo, sin descanso. Se producen con cada entrada de estímulos externos provenientes de nuestros sentidos (vista, olfato, gusto, tacto y oído) así como por un “mapa interior” de la ubicación de nuestros músculos y articulaciones en el espacio tridimensional relativo (sistema propioceptivo).

La plasticidad cerebral: el cerebro tiene la capacidad de recuperarse y reestructurarse

Actualmente se ha demostrado que el cerebro es en realidad muy adaptable a su entorno y que está en constante cambio a lo largo de la vida. Esto lo consigue “actualizando” las entradas de estímulos externos y a través de su mapa interno del yo. A esta capacidad del cerebro de adaptación, rompiendo viejos patrones neuronales y generando otros completamente nuevos, se la conoce como plasticidad cerebral y neuronal.
Haavik cree que sus investigaciones demuestran que las subluxaciones vertebrales producen la ruptura en la forma en la que el cerebro percibe y controla el movimiento de la columna vertebral, así como el de otras muchas zonas de nuestro cuerpo. Pero, ¿por qué cree esto la quiropráctica y neurofisióloga? La respuesta es que cuando el cerebro recibe una información errónea, aunque sea ligeramente errónea, construye un nuevo “mapa neuronal defectuoso” que puede impedir que la unión entre neuronas se dé de forma eficaz. El dolor crónico y los trastornos neurodegenerativos han sido vinculados a estas percepciones erróneas del cerebro y, además, no se dan de forma repentina; el cerebro lleva ya un tiempo siguiendo “un mapa interno” erróneo hasta que llega la gota que colma el vaso y empiezan a producirse los efectos anteriormente citados. Así pues, el equipo de Haavik plantea la hipótesis de que la quiropráctica permite que la médula espinal, el tronco encefálico y el cerebro procesen cualquier información entrante de una forma más coherente. “Lo que está claro es que el cuidado quiropráctico parece afectar la realidad interna de nuestro cerebro mediante la restauración del procesamiento adecuado y la integración de la información sensorial, que altera la forma en que nuestro cerebro controla nuestro cuerpo. Es emocionante ver que ahora hay otras maneras posibles para explicar los efectos de la quiropráctica que son realmente congruentes con la neurociencia actual. En realidad, es más profundo y poderoso de lo que podríamos haber pensado”, comenta Haavik.

¿Cómo la quiropráctica ayuda a que se produzcan cambios positivos en el cerebro?

Como demostró un estudio (2016) en el Hospital Universitario de Aalborg en Dinamarca, publicado en el Journal Neural Plasticity, un solo ajuste vertebral ayuda a mejorar la “integración somatosensorial”. La integración somatosensorial se da cuando el cerebro recibe una entrada sensorial precisa, lo que le permite organizar y ejecutar correctamente los comportamientos posteriores. Todo este intercambio de información proveniente del exterior se da, principalmente, en la corteza prefrontal, una especie de centro de control de comandos que integra y coordina las múltiples entradas neuronales de un entorno en constante cambio para resolver problemas y alcanzar metas. Así pues, la mayoría de personas piensan que los ajustes vertebrales producen la disminución del dolor por los cambios directos en la columna vertebral. Lo cierto es que el cambio se da en la forma en la que la información sensorial es enviada al cerebro y luego reorientada de nuevo a las cadenas neuronales para así dar la percepción de reducción del dolor, así como de otros beneficios. Estas afirmaciones incluyen la capacidad de la quiropráctica de aumentar la fuerza muscular, mejorar el tiempo de reacción y nuestro sistema propioceptivo (conciencia de la posición del cuerpo en el espacio), y así reducir el riesgo de sufrir lesiones.

Barcelona Quiropractic

Hay algo que nos gusta y nos motiva y es seguir compartiendo con todos vosotros los más actuales estudios que demuestran que ponerse en manos de un profesional quiropráctico es mejorar en todos los aspectos de nuestro cuerpo y nuestra mente. Lo cierto es que, en estos 25 años que lleva Barcelona Quiropractic en la ciudad condal, hemos visto cambios muy positivos en personas que acudían a nuestro centro con problemas de movilidad, incluso con pérdida de masa muscular.

Si necesitas saber más sobre cómo el cuidado quiropráctico puede ayudarte en tu caso o deseas recibir más información lo que te aconsejamos es que cojas cita con un quiropráctico para tener la opinión de un profesional. Puedes llamarnos por teléfono o mandarnos un WhatsApp al 601 05 98 49. ¡Estaremos encantados de atenderte!

REFERENCIAS:
  1. H. Haavik and B. Murphy, “The role of spinal manipulation in addressing disordered sensorimotor integration and altered motor control,” Journal of ectromyography and Kinesiology, vol. 22, no. 5, pp. 768–776, 2012.
  2. J. Daligadu,H.Haavik, P. C. Yielder, J. Baarbe, and B. Murphy, “Alterations in cortical and cerebellar motor processing in subclinical neck pain patients following spinal manipulation,” Journal of Manipulative and Physiological Therapeutics, vol. 36, no. 8, pp. 527–537, 2013.
  3. H. Haavik-Taylor and B.Murphy, “Cervical spine manipulation alters sensorimotor integration: a somatosensory evoked potential study,” Clinical europhysiology, vol. 118, no. 2, pp. 391–402, 2007.
  4. H. Haavik-Taylor and B. Murphy, “Transiet modulation of intracortical inhibition following spinal manipulation,” Chiropractic Journal of Australia, vol. 37, pp. 106–116, 2007.
  5. S. Rossi, R. della Volpe, F. Ginanneschi et al., “Early somatosensory processing during tonicmuscle pain in humans: relation to loss of proprioception andmotor defensive’ strategies,” Clinical Neurophysiology, vol. 114, no. 7, pp. 1351–1358, 2003.