Para la mayoría de personas la quiropráctica solo sería una solución a problemas mecánicos y de dolor de espalda. Lejos de la realidad, los ajustes vertebrales ayudan a que el sistema nervioso trabaje correctamente y en su máximo rendimiento para que todo el organismo reciba el combustible que necesita para funcionar en óptimas condiciones. Incluso cuando se trata de problemas neurológicos, como es el caso del TDAH en niños y adolescentes, se pueden mejorar los síntomas siguiendo un cuidado quiropráctico, aportándoles una mayor calidad de vida.

¿Qué es el TDAH?

De acuerdo con los Institutos Nacionales de Salud (INS), “El trastorno de hiperactividad y déficit de atención (TDAH) es un problema de no ser capaz de concentrarse, estar hiperactivo, no tener poder de control sobre el comportamiento, o una combinación de estos. Para que estos problemas puedan ser diagnosticados como TDAH, deben estar fuera del rango normal para la edad y el desarrollo de una persona “.

La tasa de TDAH en la población sigue aumentando a un ritmo alarmante. Según informes del INS, “el porcentaje de niños con un diagnóstico  de TDAH continúa en aumento, del 7,8% en 2003 al 9,5% en 2007 y al 11,0% en 2011”. En EEUU existe una incidencia de 1 persona de cada 40 (y algunas fuentes hablan de 1 de cada 20 (1).

Hemisfericidad Cerebral

En neurología funcional es usa el término “hemisfericidad cerebral” cuando los hemisferios cerebrales ya no funcionan en la misma longitud de onda y como consecuencia, existe un desequilibrio y desconexión entre ellos, resultando que un hemisferio del cerebro es “más frágil” que el otro. El mal funcionamiento puede ser debido a una falta de estimulación o a un menor desarrollo del cerebro. Esto también se conoce como “Síndrome de Desconexión Funcional”. Numerosos estudios científicos llevados a cabo en la última década han demostrado que las “lesiones” neurológicas reversibles y la “hemisfericidad” cerebral son los problemas cerebrales subyacentes en el TDAH.

La investigación en neurociencia ha demostrado que el TDAH es una consecuencia de errores en el control temporal del cerebro, los cuales dan lugar a un problema de desincronización de la información entrante porque dos o más partes de nuestro cerebro «ya no está más en la misma longitud de onda».

Algunas de las principales causas del Síndrome de Desconexión Funcional

  • Los factores perinatales: nacimiento traumático, hipoxia cerebral, sufrimiento fetal, etc.
  • Traumas cerebrales: accidentes, contusiones cerebrales, traumatismo severo craneal.
  • Estilo de vida sedentario y poca actividad física.
  • Factores psicosociales: privación sensorial, abusos físicos, falta de apoyo social, etc.
  • Neurotoxinas ambientales: muchas sustancias tóxicas pueden pasar de la madre al feto y fectarlo más adelante de forma negativa.
  • Deficiencia de ácidos grasos esenciales.
  • Deficiencia de minerales, Vitaminas y Aminoácidos: de hecho, un estudio reveló que el 95% de los niños con  este problema tenía deficiencia de magnesio.
  • Alergias, intolerancias alimentarias y función gastrointestinal: un estudio mostró como se alteraban los patrones de ondas cerebrales de los niños diagnosticados cuando consumían alimentos a los que eran alérgicos.
  • Disfunciones de la columna vertebral y los músculos posturales: la mayoría de los estímulos nerviosos que recibe el cerebro provienen de nuestra columna vertebral a través del sistema propioceptivo y de los músculos posturales en la medida en que se adaptan constantemente a la gravedad.

Quiropráctica y TDAH

El último punto del párrafo anterior es de suma importancia para comprender porqué gracias a los ajustes vertebrales y la corrección de las subluxaciones pueden mejorarse algunos síntomas en niños que padecen TDAH. Gracias a los ajustes vertebrales (tratamiento quiropráctico) se consigue estimular la parte del sistema nervioso conocida como sistema propioceptivo. Esto permite que el cerebro reciba más estímulos para que ambos hemisferios igualen su actividad.

Así pues la integridad funcional de nuestra columna vertebral (la capacidad de la columna de moverse con fluidez) y de los músculos posturales es esencial para el cerebro, como lo es el movimiento regular y la actividad física.

Barcelona Quiropractic

Aunque no sea el handicap de la consulta, cabe decir que han habido casos de niños con TDAH en BQ. Los resultados han sido positivos y, en ocasiones, muy sorprendentes con estos niños, sobretodo para los pequeños y sus padres. Algunos de estosniños que han seguido el cuidado quiropráctico han podido reducir notablemente o eliminar su medicación para ello y mejorar su calidad de vida, prestando más atención en clase, estando más calmados y tranquilos y reduciendo notoriamente sus ataques de irritabilidad.

Si deseas recibir más información al respecto o bien estás interesado en realizar una primera visita de reconocimiento a un niño con TDAH, no dudes en ponerte en contacto con nosotros llamando al 934 123 433 o bien mandando un WhatsApp al 601 059 849. ¡Estaremos encantad@s de ayudarte!