Resulta complicado establecer cuando comienza realmente el período de desarrollo humano que llamamos tercera edad puesto que esto dependerá de múltiples factores como la alimentación, la profesión ejercida, las vivencias, la forma de afrontar la vida… Es decir, que la vejez no solo depende de la edad biológica, sino que también tiene que ver con los hábitos físicos, químicos y mentales que hayamos adoptado durante nuestros años anteriores. En la vejez, esto sí, se produce una modificación profunda del esquema corporal, como sistema y como función. Hacerse anciano es un proceso normal de la vida, que se caracteriza por modificaciones involutivas de orden anatómico, fisiológico, neurológico y psíquico. La forma de envejecer depende de múltiples factores como la herencia, la forma de vida, el estrés, etc.  Lo que sí es innegable es que proporcionalmente a los años cumplidos vamos perdiendo masa muscular, disminuyendo la fuerza de nuestros músculos y perdiendo resistencia aeróbica. Una de estas modificaciones se da en el sistema sensoriomotor, que es la suma de la combinación de los sistemas neurosensorial y neuromuscular.
En este artículo vamos a ver con detenimiento cómo funciona este sistema, como están implicados los sistemas nerviosos central y periférico en su funcionamiento y como la quiropráctica es efectiva ayudando a la función sensoriomotora asociada con el riesgo de caídas en personas mayores.

El sistema sensoriomotor

En cada acción que llevan a cabo nuestros músculos el sistema nervioso siempre está implicado.

Este sistema cuenta con diferentes componentes y todos ellos están implicados en el mantenimiento de la homeostasis articular durante los movimientos corporales. O, dicho de otro modo, es el encargado de una correcta estabilidad articular. Por este motivo, el sistema sensoriomotor incluye varios conceptos interesantes a revisar:

  1. Área propioceptiva: se trata de la información que obtenemos de diferentes satélites que tenemos en nuestro cuerpo y que ofrecen muchísima información sobre la situación real en la que nos encontramos.
  2. Centros superiores del sistema nervioso: localizados en el bulbo raquídeo, en el hipotálamo y en la zona lateral gris de la médula espinal y de los que surgen nervios que llegan hasta los diferentes órganos del cuerpo. Son los encargados de recibir la información del sistema propioceptivo, procesarla e interpretarla para generar una respuesta adecuada.
  3. Control motor: una vez interpretada la información se crea la respuesta que envía una acción determinada al sistema musculoesquelético. El control motor se lleva a cabo por nuestro sistema nervioso central y nos permite organizar, y coordinar nuestros movimientos y músculos.

Con la edad avanzada, este sistema va perdiendo su correcta funcionalidad, ocasionando, entre otras muchas cosas, un alto porcentaje de riesgo de caídas en las personas ancianas, principalmente debido a la falta de equilibrio y estabilidad. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las caídas son un importante problema de salud pública, especialmente cuando se trata de personas mayores de 65 años, donde aumenta exponencialmente el riesgo de sufrir graves consecuencias.

Mejorar el sistema sensoriomotor para prevenir el riesgo de caídas en personas mayores

Según la OMS, las caídas son un importante problema para la salud pública, especialmente para personas mayores de 65 años por las graves consecuencias que conllevan.

Cuando el cuerpo envejece, todas sus funciones van perdiendo eficacia. Los músculos no son una excepción. La pérdida de fuerza muscular implica una reducción de la movilidad y, en consecuencia, una disminución de la capacidad para realizar las tareas cotidianas. Además, y algo muy importante, es que al perder fuerza en los músculos aumenta el riesgo de caídas. La pérdida de fibras musculares y del grosor del músculo se debe a que dichas fibras pierden su estímulo nervioso y, por ende, disminuyen su tamaño.  Otra afectación de la edad es que acostumbra a aumentar el porcentaje de grasa en el cuerpo. Una gran parte del aumento de grasa a partir de los 50 años se produce por la ausencia de ejercicio físico y una alimentación poco adecuada. Los huesos, otro de los componentes muy importantes del cuerpo ya que soportan la gravedad, ayudan en el desplazamiento y protegen los órganos; los huesos no son estáticos a lo largo de la vida, sino que tienden a destruirse y a regenerarse continuamente. Con la edad avanzada es también común la pérdida de masa ósea, en especial en mujeres con la menopausia, ya que los huesos pierden calcio y otros minerales. Entre otras muchas cosas que conlleva todo esto (artritis, temblores musculares, movimientos involuntarios, osteoporosis…) aumenta exponencialmente el riesgo de sufrir caídas debido a los cambios en la marcha, la inestabilidad y la pérdida de equilibrio. Las caídas en las personas mayores son desencadenantes de muchos otros problemas posteriores, por ello es conveniente, siempre y cuando sea posible, mejorar todos estos factores para así ayudar a evitarlas.

Sistema sensoriomotor y quiropráctica

Seguir un cuidado quiropráctico regular tiene numerosos beneficios para las personas de tercera edad.

Además del ejercicio físico, (imprescindible para recuperar el tono muscular y la masa ósea), de una alimentación saludable y de ayudar a los músculos, articulaciones y huesos con suplementos naturales (omega 3, silicio orgánico, calcio coral marino, respectivamente) ajustarse de forma regular también es una forma saludable de potenciar de nuevo la actividad muscular y de impulsar la enervación de los músculos gracias a la optimización del sistema nervioso. La columna vertebral también tiende a perder masa ósea con la edad avanzada, cosa que, además de los problemas óseos, articulares y musculares que esto supone, también es causa de que el sistema nervioso sufra las consecuencias del deterioro de la columna, afectando de este modo a otras funciones del organismo.

Un ensayo controlado aleatorio (1) llevado a cabo en Auckland, Nueva Zelanda, evaluó si 12 semanas siguiendo un cuidado quiropráctico eran efectivas para mejorar la función sensoriomotora asociada con el riesgo de caídas en personas mayores. Este ensayo incluyó la evaluación del sistema propioceptivo, la estabilidad postural, la función sensoriomotora, la integración multisensorial y la calidad de vida relacionada con la salud. Los resultados del ensayo fueron que después de 12 semanas el grupo quiropráctico mejoró en todo lo expuesto anteriormente en comparación con el grupo de control (no recibieron ajustes quiroprácticos).

Barcelona Quiropractic

Desde nuestra propia experiencia de las personas mayores que acuden a Barcelona Quiropractic, podemos decir que, más allá de estudios o ensayos que se realicen sobre esta cuestión (cosa que nos parece formidable porque cada vez hay más estudios quiroprácticos basados en la evidencia), la experiencia nos muestra que sí existen mejoras en la movilidad, el equilibrio y la estabilidad en muchos ancianos que se ajustan regularmente.

Una vez más nos gustaría aprovechar para remarcar que el cuidado quiropráctico, como su nombre indica, no es algo de hoy para mañana. Después de pocas sesiones podemos sentirnos aliviados al disminuir el dolor intenso o la inflamación, pero las mejoras más notables y que son la raíz de esa sintomatología, se consiguen con tiempo y constancia. Seguir las recomendaciones de tu quiropráctico, no únicamente en los ajustes por realizar, sino también en cuanto a suplementos, dietas, ejercicios, etc., es la mejor manera de mejorar tu calidad de vida y preparar a tu cuerpo para una vejez más vital y saludable.

Si deseas recibir más información, resolver dudas o concertar una cita con Barcelona Quiropractic puedes llamarnos al 601 05 98 49 o bien mandarnos un Whats App a este mismo número. ¡Será todo un placer poder acompañarte y guiarte en tu camino hacia un mayor bienestar!

REFERENCIAS
1. Holt K, Haavik H, Lun Lee A, Murphy B, Elley, C.  Effectiveness of Chiropractic Care to Improve Sensorimotor Function Associated With Falls Risk in Older People: A Randomized Controlled Trial. 2016 May;39(4):267-78.
2. Sampietro, M. (2103). Propiocepción, Equilibrio, Estabilidad, Estabilidad estática y dinámica. ¿Todo es lo mismo? para Equipo Physical. 
3. Organización Mundial de la Salud
4. CRE Alzheimer Salamanca