En las últimas décadas las personas hemos tendido a llevar una vida mucho más sedentaria que nuestros antepasados. El estilo de vida, sobretodo en la cultura occidental, ha repercutido de forma negativa en la salud y condición física de las personas. Los trabajos que antes se realizaban de forma manual, ahora son llevados a cabo por máquinas, vamos en coche, moto (ahora también bicicletas y patinetes eléctricos), subimos en ascensor en lugar de hacerlo por las escaleras, los trabajos son mayoritariamente de estar sentados frente a un ordenador, etc. Afortunadamente, en los últimos años, millones de personas han tomado consciencia de la importancia de mantenernos activos y de practicar algún deporte o ejercicio físico. Uno de los más demandados en la actualidad es el método Pilates, centrado especialmente en la corrección postural, la mejora de la masa muscular y, en consecuencia, muy beneficioso para prevenir y/o combatir problemas de espalda. Los beneficios de este método son amplios y muy conocidos, pero lo que no se conoce tanto es como se complementa a la perfección con el cuidado quiropráctico.

En qué consiste el método Pilates

Este sistema de entrenamiento físico y mental se basa en una combinación de técnicas tanto orientales como occidentales. Fue creado a principios del siglo XX por Joseph Hubertus Pilates, quién decidió idear este método basándose en sus conocimientos de gimnasia, traumatología y yoga. Su principal objetivo es unir el dinamismo y la fuerza muscular con el control mental, la respiración y la relajación.

El Pilates se basa en ejercicios de bajo impacto para trabajar sobre el desequilibrio corporal. Sus objetivos son aumentar la movilidad articular, la flexibilidad y todo esto fortaleciendo también los músculos abdominales. La intención es propiciar la agilidad del cuerpo y el fortalecimiento de la musculatura, esencial para respaldar y proteger la columna vertebral.

La combinación perfecta: Quiropráctica y Pilates

Cuando se practica este método es de suma importancia el saber colocar la columna en una posición correcta. El trabajo consiste en mantener la curvatura natural del sacro, las lumbares, el tórax y las cervicales. De este modo la persona toma consciencia de cuando la columna está es una posición correcta y cuando no lo está. Dado que el Pilates se basa en esta corrección postural de la columna vertebral, ¿puedes imaginar hasta dónde llegan los beneficios de practicarlo y combinarlo con la quiropráctica? Efectivamente, los beneficios serán sumamente importantes y potentes en todo tu organismo.

La quiropráctica se centra especialmente en la corrección de las subluxaciones vertebrales y en cómo una columna que no está sana afecta al sistema nervioso y al funcionamiento del cuerpo en general. La función del quiropráctico es ajustar la columna vertebral para restaurar los sistemas funcionales del cuerpo. Además, cuando una persona se ajusta de forma regular y sigue la recomendación de su quiropráctico, empieza a tomar consciencia de su postura y nota cambios en su espalda. La quiropráctica, va a ayudar a las personas que practican Pilates a agilizar esa toma de consciencia de una postura correcta, imprescindible para avanzar de nivel con el método Pilates.

Si bien ambas técnicas se centran en la corrección postural de la columna, el Pilates lo hace principalmente fortaleciendo la musculatura y utilizando técnicas de respiración y relajación, mientras que la quiropráctica lo hace mediante la repetición de ajustes vertebrales. Es por esto que, a más sana esté tu columna y mejor alineada, mejores y más rápidos resultados se obtendrán practicando Pilates. Y esta práctica ayudará a mantener los beneficios de los ajustes quiroprácticos.

Barcelona Quiropractic

Desde BQ siempre hacemos hincapié en que no basta con venir a la consulta y recibir un ajuste quiropráctico si después se lleva un estilo de vida insano. La alimentación, la relajación y el ejercicio físicos son fundamentales para sentirnos mejor y nos ayudan a mantener la maquinaria al día. Es por esto que siempre hacemos talleres de nutrición, aconsejamos diversos estiramientos e incluso disponemos de consultas de Coaching Ontológico porque consideramos que no solo somos un cuerpo, sino que somos un todo. Si una de esas partes no funciona correctamente, automáticamente va a afectar a las otras.

La quiropráctica es una sana elección que va a potenciar las funciones de tu cuerpo para que trabaje correctamente. Si además de esto fortaleces tu musculatura y practicas ejercicios de relación, como el método Pilates, los resultados pueden ser sorprendentes.

Si quieres mejorar los resultados obtenidos practicando esta disciplina o deseas recibir más información puedes llamarnos al 934 123 433 o bien mandarnos un Whats App al 601 059 849. ¡Estaremos encantados de atenderte y orientarte para que tu cuerpo rinda al máximo!