En un artículo anterior explicamos qué es el sistema nervioso y sus diferentes partes. Hoy detallamos el funcionamiento del sistema nervioso somático, que, a su vez, forma parte del sistema nervioso periférico.

La quiropráctica ayuda a potenciar el funcionamiento del sistema nervioso, en todos sus bloques y funciones. Ajustarnos es una efectiva manera de mantener el flujo del organismo en óptimas condiciones. Y hoy veremos la importancia de acudir al quiropráctico para tener un sistema musculoesquelético correctamente enervado y disfrutar de unos sentidos afinados.

El SNS se encarga, entre otras cosas, de recopilar la información sensorial del entorno.

¿Cuáles son las funciones del Sistema Nervioso Somático?

Este sistema es el encargado de captar la información sensorial del entorno. Para esto usa unos receptores sensoriales que tenemos repartidos por nuestro cuerpo, en especial en la cabeza, la piel y las extremidades. Esta información es transmitida hasta el sistema nervioso central (SNC). Este último ejecuta las órdenes mediante las neuronas motoras que conducen los impulsos nerviosos a los músculos esqueléticos.

Así, el SNS se relaciona con el control voluntario de los movimientos corporales y del procesamiento de la información que captamos con los sentidos (vista, oído y tacto).

Composición del SNS: nervios craneales y nervios espinales

El Sistema Nervioso Somático se compone de 43 segmentos de nervios. Cada segmento está formado por un nervio sensorial (aferente) y un nervio motor (eferente).  De los 43 segmentos, 31 están compuestos por nervios espinales (emergen de la médula espinal), mientras que 12 los componen nervios craneales (emergen directamente del cerebro).

Nervios craneales:

  1. Nervio olfativo: recibe la información sensorial olfativa y la transmite al bulbo olfatorio.

    Los 12 pares de nervios craneales surgen directamente del cerebro o a nivel del tronco del encéfalo.

  2. Nervio óptico: recibe la información sensorial visual y la transmite a regiones cerebrales superiores.
  3. Nervio motor ocular interno: control del movimiento ocular y regulador de procesos como la dilatación o contracción de las pupilas.
  4. Nervio troclear: inerva el músculo oblicuo superior del ojo.
  5. Nervio trigémino: recibe información somatosensitiva y controla los músculos de la masticación.
  6. Nervio motor ocular externo: control del movimiento recto lateral.
  7. Nervio facial: contiene fibras sensitivas y motoras. Recibe información de los receptores de la lengua y somatosensorial de las orejas. Es el que permite que nuestros músculos se muevan para poder tener expresiones faciales.
  8. Nervio vestibulococlear: responsable del equilibrio y la función auditiva.
  9. Nervio glosofaríngeo: recibe información gustativa, somatosensorial de las amígdalas, de la faringe, del oído medio y de la trompa auditiva. Está implicado en la deglución.
  10. Nervio vago: inerva la faringe, el esófago, la laringe, la tráquea, los bronquios, el corazón, el estómago, el páncreas y el hígado. Participa en procesos cardíacos y digestivos, enviando información a órganos y músculos. (Los cólicos del lactante se ven disminuidos por el impacto del ajuste vertebral en el nervio vago del bebé).
  11. Nervio accesorio espinal: nervio motor formado por la unión de una raíz espinal y otra neurocraneal.
  12. Nervio hipogloso: gestiona, principalmente, el movimiento de la lengua.

Nervios espinales:

Los nervios espinales se prolongan desde la médula espinal y atraviesan los músculos vertebrales para distribuirse al resto del cuerpo.

De entre ellos 8 pares son cervicales, 12 torácicos, 5 lumbares, 5 sacros y uno coccígeo. Todos estos nervios son mixtos; tienen una parte o raíz sensitiva y otra motora. Ambas raíces se unen en el tronco del nervio espinal que emerge del canal vertebral por el agujero intervertebral correspondiente. Cada nervio espinal emite cuatro ramos:

 

 

 

  1. Meníngeo: inervan las meninges de la médula espinal
  2. Comunicantes: conectan con los ganglios simpáticos y llevan la información al cuerpo relacionada con el estrés y la respuesta de lucha o huida.
  3. Posteriores: inervan los músculos profundos del dorso del tronco y la piel.
  4. Anteriores: inervan los músculos y la piel del resto del tronco y de los miembros.

¿Qué sucede cuando el Sistema Nervioso Somático sufre alteraciones?

Nuestro sistema nervioso no acostumbra a tener el cuidado que necesita. No porque no queramos dárselo, sino por la falta de información que existe al respecto. No podemos prestar atención a algo que, para muchas personas, sigue siendo desconocido. En Barcelona Quiropractic estamos también para facilitarte esta información, en especial con el sistema más importante que tienes en tu cuerpo.

Los trastornos que afectan al SNS pueden incapacitar de forma grave a la persona que los sufre:

  1. Hernia discal: daño que se produce en uno o más discos de la columna vertebral.
  2. Neuralgia: dolor que afecta a los nervios de la cara, el cuello o el cráneo a causa de irritación, infección o comprensión de los mismos. El dolor se asemeja a una descarga eléctrica.
  3. Estenosis espinal: estrechamiento y constricción del canal espinal. Causa comprensión en los nervios de la columna, provocando dolor y pérdida de sensibilidad.

Prevenir el deterioro del sistema nervioso con la quiropráctica: Barcelona Quiropractic

La importancia de cuidar la columna vertebral se hace evidente. Muchos problemas, dolencias, síntomas y mal funciones del organismo pueden estar relacionadas con el estado de nuestro sistema nervioso. Y éste, a su vez, con el estado de la columna vertebral.

Por Barcelona Quiropractic han pasado muchas personas, algunas de ellas, como Juan, con problemas que van más allá de un dolor de espalda. Los cambios y la evolución en personas que han tenido lesiones en el sistema nervioso, han sido más o menos rápidos, pero siempre positivos. Eso es lo que pretendemos, ayudar a las personas a recuperar su calidad de vida.

Si estás interesado/a en recibir más información o deseas coger una cita para realizar una primera visita de reconocimiento puedes llamarnos al 934 123 433 o bien mandarnos un Whatsapp al 601 059 849. ¡Estaremos encantados de poder ayudarte!

REFERENCIAS:
  1. Brodal, P. (2004). The central nervous system: structure and function. Oxford University Press.
  2. Martin, J. H. (2014). Neuroanatomia-: Texto e Atlas. AMGH Editora.
  3. Moore, K.L y Agur, A.M.R. (2007). Fundamentos de Anatomía con orientación clínica. 2a edición. Editorial Médica Panamericana