Doce meses, cada uno con la totalidad de sus días, y estos con la totalidad de sus horas. Muchas vivencias, muchos excesos, muchos desacuerdos, mucho estrés, demasiada tensión… Y este año que dejamos atrás, precisamente, no ha sido un año fácil. Un año lleno de incertidumbre, de inseguridad, de desolación, de angustia. Un año que ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad del ser humano y que, a su vez, nos ha enseñado a que la vida se vive al momento, in situ. Después, enero. Y nosotros, que venimos intoxicados física y mentalmente del 2020, podemos hacer algo para empezar con más energía, vitalismo y positividad este año que recién comienza.

Pero, ¿cómo? Hay varios factores en los que queremos hacer hincapié en este artículo. Diferentes áreas, aunque todas interconectadas entre sí, de las que es mejor hacer un “reset” y empezar de nuevo. Os dejamos con algunos consejos de cómo conseguir desintoxicarnos para tener un cuerpo más sano y resistente y una mente más centrada en el momento presente, más creativa y más receptiva.

Desconectarnos del mundo digital nos ayudará a relajarnos

Los móviles y, en general, los dispositivos digitales, no son unos buenos aliados del descanso.

La relajación es clave. Para tener una vida longeva, una buena salud cerebral y para una óptima restauración de las neuronas es clave un buen descanso. Y, aunque pueda parecer extraño, el móvil no es un buen aliado del descanso. Las redes sociales, el estar continuamente expuestos a información, atomizados de imágenes, vídeos y noticias, el querer estar siempre conectados y sabiendo lo que pasa en el mundo entero genera cada vez más dependencia y ansiedad. Es por esto que, desconectarnos del mundo digital, parece cada vez más necesario para relajarnos y conectarnos con vínculos reales y con nosotros mismos. Hoy, la tecnología, se desarrolla pensando en generar adicción. Por esta razón, relajarnos y desconectar resulta cada vez más difícil. Es necesario ser “infiel” al móvil con un libro, haciendo ejercicio o realizando actividades que nos ayuden a estar más presentes. También es importante poner en práctica algunas técnicas de meditación o yoga para conectarnos con nosotros mismos y lograr el equilibrio natural.

 

 

Hacer una lista de propósitos para el año nuevo es una buena forma de saber hacia dónde ir, de trazar un camino que nos guíe en los próximos meses. “Está bien hacer planes. Aunque tener muchas expectativas también nos puede frustrar; entonces hay que arrancar con planes que nutran el cuerpo, el alma y el espíritu.

Buena alimentación 

Del polvorón a los bombones. De los aperitivos a los turrones. En diciembre, especialmente en las fiestas, acostumbramos a consumir alimentos que, en general, tienen un alto contenido calórico. Además, los brindis de cada despedida, el de Navidad y el de Año Nuevo implican, para algunos, tomar más alcohol del habitual. Adquirir buenos hábitos alimenticios es la clave. Para limpiar el cuerpo de una seguidilla de malos hábitos alimenticios o simplemente para cambiar nuestra forma de alimentarnos y encarar el año nuevo enfocados en llevar una alimentación balanceada y saludable que nos haga bien tanto física como mentalmente, existen algunas pautas sencillas para tener en cuenta. El cuerpo se limpia constantemente sin necesidad de que hagamos nada en especial. Hay órganos especializados en desintoxicar el cuerpo como el hígado o el riñón. Además, las toxinas se eliminan por la orina, por la piel, los intestinos, las vías respiratorias. Lo que sucede es que, cuando estamos demasiado tóxicos, el cuerpo invierte demasiada energía en intentar limpiar y eliminar todo aquello que no necesita. Y aquí entra en juego nuestro sistema nervioso, que tiene invertir un alto nivel de energía en eliminar todo aquello que no nos hace bien. Por eso, en estas épocas de excesos, nos encontramos, generalmente, más cansados. Es importante darle un suplemento al organismo para ayudarle a eliminar toxinas. Las hierbas amargas, que purifican el hígado y ayudan a eliminar toxinas de la sangre, o el agua con limón, son excelentes aliados para eliminar los restos de tanto exceso. Lo que sí es importante es tener presente que, únicamente, no basta con esta ayuda externa durante unas semanas. Lo mejor que podemos hacer para ayudar al buen funcionamiento de esos órganos es tener un estilo de vida saludable. Es decir, tener una alimentación variada y balanceada, que esté basada, sobre todo, en alimentos naturales, tomar la cantidad suficiente de agua, hacer ejercicio de forma regular, limitar el sedentarismo y dormir lo suficiente. Van a ser esos buenos hábitos de vida los que van a ayudar a que toda nuestra maquinaria de limpieza funcione de manera correcta porque están sanos los órganos, el hecho de hacer una detox es solo una ayuda inicial.

Una alimentación equilibrada se basa en el consumo de alimentos naturales, provenientes directamente de la tierra o de animales que tienen muy poco o ningún procesamiento.

Una alimentación balanceada no tiene que ver, entonces, con hacer dietas sino con adquirir hábitos saludables. Para conseguirla lo mejor es el consumo de alimentos naturales, provenientes directamente de la tierra o de animales que tienen muy poco o ningún procesamiento; es decir, que no tienen agregado de sal ni de azúcar, ni de grasas o aditivos. Esto contribuye a la salud, pero también al bienestar y hace que nuestro cuerpo funcione mejor y que, además, nos sintamos mejor. Está claro que cuanto más natural es un alimento, más nutritivo es, porque el alimento se consume en su versión original. Alguno ejemplos de una dieta equilibrada son:

  • Frutas y verduras de temporada, al menos cinco piezas al día. Lo mejor es que sean variadas en colores, ya que cada una aporta tipos distintos de nutrientes, de vitaminas, de minerales y de antioxidantes. Además de que la fruta y la verdura de temporada, además de mayor calidad nutricional, son al menos
  • Cereales integrales y legumbres.
  • Proteína animal de buena calidad, como la que encontramos en las carnes magras, en especial las blancas. También las proteínas lácteas o las que se encuentran en el huevo.
  • Grasas de buena calidad como las que encontramos en el aceite de oliva virgen extra, en el alto oleico de canola y en los frutos secos y las semillas.
  • ¡Agua, agua y más agua! El agua es esencial para casi todas las funciones corporales. Es de suma importancia estar bien hidratados.

Movernos

Al estar en movimiento nuestro cerebro libera endorfinas, hormonas de la felicidad, que nos hacen sentirnos bien tanto física como mentalmente.

Esta es una premisa que ya se sabe: hacer actividad física nos ayuda a sentirnos mejor. Al estar en movimiento nuestro cerebro libera endorfinas, conocidas como las hormonas de la felicidad, que nos hacen sentirnos bien, tanto física como mentalmente. Por eso, encarar el año practicando algún deporte es una buena forma para comenzarlo bien. Y si, además, elegimos una actividad que disfrutamos, los beneficios serán mayores. Para esto la hidratación es clave. Hay que entrenar en horarios adecuados, llevar un gorro si es al aire libre, intentar estar en un ambiente fresco si es en un gimnasio o club y siempre usar ropa fresca.

Hay que recordar que sudar más no significa bajar más de peso; eso es un error conceptual, porque si sudas más vas a perder peso en agua, después, al tomar más agua lo recuperarás. Es una equivocación pensar que se al sudar más vamos a perder más grasa. Lo que es muy recomendable es hacer ejercicios que involucren a todo el cuerpo: brazos, piernas, tronco, zona media, abdomen… Sea lo que sea que elijamos hacer, que sea siempre algo que nos haga sentir bien. Porque de eso se trata: de empezar el año a gusto para encararlo de la mejor manera posible.

Barcelona Quiropractic

Desde Barcelona Quiropractic hacemos hincapié en que este enero, más que ningún otro enero, se hace inminente desintoxicarnos de las secuelas de un 2020 que no ha sido fácil. El miedo, la preocupación, la angustia, el teletrabajo, las malas posturas, el sedentarismo, una dieta rica en azúcares y grasas saturadas, y un largo etcétera que ha provocado que la mayoría de nosotros pasemos por momentos de estrés físico, químico y/o mental.

Es importante superar estos estados de estrés porque nuestro organismo se ve fuertemente repercutido por ellos, en especial nuestro sistema inmunológico. Cuando nuestro sistema nervioso no funciona de manera efectiva, es normal que suframos una disfunción en nuestras defensas, dejándonos más expuestos ante virus y bacterias. Así que, para mantener un sistema nervioso trabajando en óptimas condiciones, nada como ajustarnos de forma regular. La quiropráctica nos ayuda a equilibrar nuestro sistema nervioso, haciendo más fácil el funcionamiento de nuestro organismo y fortaleciendo nuestras defensas.

Si deseas recibir más información o si lo que deseas es reservar una primera visita con nosotros, puedes contactarnos llamando al 601 059 849 o bien mandándonos un whats app a este mismo número. ¡Estaremos encantados de atenderte y de asesorarte en tus dudas!