¿Sabías que en el tracto digestivo de un ser humano hay 3 veces más bacterias que células tiene la totalidad del organismo? Esta gigantesca colonia de bacterias, hongos y virus alojadas en nuestro cuerpo recibe el nombre de microbiota. Y, como veremos, juega un papel muy importante en nuestro bienestar y en nuestra fisiología, como en la respuesta inmune, el metabolismo y ¡Hasta en nuestra conducta! Así lo afirma la Academia Americana de Microbiologia, que habla de las bacterias digestivas como fundamentales para nuestra salud y bienestar. Y, además, se relaciona su composición con determinadas enfermedades mentales, como es el caso del parkinson o el Alzheimer.

Además de que los microorganismos que tenemos instalados en el intestino cumplen funciones fundamentales para nosotros, también se ha descubierto que intervienen en nuestras defensas. Y, precisamente de esto, hablamos en nuestro Rincón de la Salud de Barcelona Quiropractic. Este mes de diciembre hacemos hincapié en mantener un sistema inmune al 100% cuidando nuestra flora intestinal.

Una relación simbiótica entre nuestra flora intestinal y nosotros

La flora intestinal, un regulador implacable de nuestro sistema inmune.

Los últimos años han sido claves para desvelar la estrecha unión que existe entre la flora bacteriana, nuestro sistema inmune y la inflamación.

Los últimos años han sido claves para desvelar la estrecha unión que existe entre la flora bacteriana, nuestro sistema inmune y la inflamación. Varios científicos de la Universidad de Brown, en Estados Unidos, han descubierto esta relación hace relativamente muy poquito tiempo y este estudio abre la puerta a nuevos métodos de investigación frente a gran diversidad de enfermedades, como la de Crohn. Este es un descubrimiento de lo más importante para llegar a entender y a tratar enfermedades autoinmunes e inflamatorias.

Los investigadores de este estudio descubrieron que la simbiosis que existe entre la flora bacteriana y nosotros es tal que, por nuestro lado, aportamos a estos bichitos el ecosistema apropiado para su supervivencia y los nutrientes que necesitan. Y, a su vez, ellos realizan trabajos imprescindibles que no seríamos capaces de llevar a cabo por nuestra propia cuenta. Además, estos bichitos son los encargados de regular nuestro sistema inmunitario. Y es que por más listo que sea nuestro organismo, hay veces en las que, en lugar de identificar y recordar amenazas para neutralizarlas, tiende a atacar a organismos que no son, para nada, perjudiciales. Es en este momento en el que la microbiota sana puede convivir de forma amable con nuestro sistema inmunitario.

Para tener una idea más forjada de la simbiosis que existe con nuestros microorganismos, basta con exponer que más de 100 billones de bacterias han evolucionado y se han adaptado al interior de nuestro cuerpo, teniendo en cuenta que es un lugar bastante hostil. Estas bacterias han aprendido a realizar funciones vitales para nosotros, hasta tal punto que sin ellas enfermaríamos de forma muy grave o, directamente, moriríamos.

La flora intestinal nos ayuda con nuestra salud global. ¿Cómo podemos ayudarla nosotros?

Ciertos medicamentos afectan de forma directa a la diversidad bacteriana de nuestro organismo.

En este apartado entra en juego la vitamina A. Una deficiencia de esta vitamina es un problema de salud muy serio. Algunos microorganismos, como la bacteria clostridia, juegan un rol muy importante en la producción y el mantenimiento de buenos niveles de vitamina A. Una deficiencia de ésta provoca ceguera, alteración de la función inmune, obesidad, malformaciones en el momento del nacimiento y/o nacimiento prematuro y, además, variaciones en niveles de esta vitamina coinciden con variaciones en la actividad de las enfermedades inflamatorias como el colon irritable, la enfermedad de Crohn, la diverticulitis, la colitis ulcerosa e, incluso, el cáncer de color. Todas estas enfermedades, pese a que pueden ser tratadas, se relacionan con la excesiva o la insuficiente actividad de nuestro sistema inmunológico, y con el estado y la diversidad de las bacterias de nuestra microbiota.

Nuestro estilo de vida occidental, más que propiciar el buen trabajo de nuestra microbiota, lo que hace es matar las bacterias que llevamos dentro. ¿Cómo? Muy fácil: una dieta inadecuada, el consumo habitual de medicamentos, los antibióticos, los antiácidos e incluso los antidepresivos. Tales medicamentos afectan de forma directa a la diversidad bacteriana de nuestro organismo. Y, entonces ¿qué podemos hacer para mejorar nuestra flora intestinal?

Consejos de Barcelona Quiropractic para cuidar tu flora intestinal

La alimentación es una pieza clave para recuperar la flora intestinal. Es conveniente consumir alimentos probióticos o fermentados, que contienen cultivos vivos de bacterias que nutren la flora intestinal. Entre el listado de alimentos recomendados podemos encontrar:

  • Frutas
  • Verduras
  • Raíz de jengibre
  • Proteínas magras
  • Almendras crudas
  • Pimienta de cayena en polvo
  • Vinagre de sidra de manzana

Además, es conveniente consumir alimentos fermentados como:

  • Kefir
  • Miso
  • Chucrut
  • Levadura
  • Tempeh y tofu
  • Queso cottage
  • Yogur griego
  • Remolachas en escabeche
  • Pepinillos y rábanos en vinagre

Los alimentos probióticos o fermentados, que contienen cultivos vivos de bacterias que nutren la flora intestinal.

Además de estos alimentos, desde BQ te animamos con dos complementos que son fundamentales para recuperar nuestra flora intestinal y mantenerla en su forma más equilibrada: la leche de yegua y los probióticos multiflora.

  • Leche de yegua. Rica en grasas y en albúmina y globulina. Tiene un alto porcentaje de aminoácidos y ácidos grasos no saturados, así como fermentos. Evita daños metabólicos, baja el nivel de colesterol y ayuda a prevenir muchas enfermedades. Es de gran ayuda para mejorar la flora intestinal y el sistema inmune.
  • Probióticos multiflora. Aumentan la resistencia a las infecciones, impiden el crecimiento de bacterias culpables de trastornos del tránsito intestinal, ayduan a la absorción de nutrientes y al proceso digestivo.

Barcelona Quiropractic

Ya hemos vista la importancia que tiene la sana diversidad de la flora intestinal en nuestro sistema inmunitario. Tomando alimentos y suplementos que la regulan mejoramos nuestras defensas. Si, además, le sumamos quiropráctica, estamos ayudando a nuestro sistema inmune a estar en plena forma. Recuerda que tus sistemas nervioso e inmunológico interactúan constantemente para mantener tu organismo en las mejores condiciones.

Si quieres recibir más información sobre la quiropráctica, sobre su impacto en tu organismo o si tienes claro que quieres realizar una visita de reconocimiento para tener una visión del estado de tu columna vertebral y de tu sistema nervioso, puedes llamarnos al 934 123 433 o bien mandarnos un whats app al 601 059 849. ¡Estaremos encantados de atenderte!

 

REFERENCIAS
  1. Grizotte-Lago, M. Zhong, G. Duncan, K. Kirkwood, J. Iyer, N. Smolenski, I. isoherranen, N. Vaishnava, S. Commensals Suppress Intestina Epithelial Cell Retinoic Acic Synthesis to Regulate Interleukin-22 Activity and Prevent Microbial Dysbiosis. Inmunity. Volumen 49, issue 6, P1103-1115, 18 de diciembre de 2018.
  2. El control inmune de la microbiota previene la obesidad. Science. Ciencia26 Jul 2019: Vol. 365, Número 6451, págs. 316-317