¿Qué es la espina bífida?

La espina bífida es un defecto congénito de permanente discapacidad que hace referencia a que la columna vertebral se encuentra dividida. Se produce cuando el bebé todavía está en el útero materno y al formarse su columna vertebral, ésta no se cierra por completo. Aunque pueda parecer un tipo de patología poco habitual, lo cierto es que solo en los Estados Unidos nacen diariamente alrededor de 8 bebés con esta enfermedad o con un defecto parecido a nivel del cerebro o la columna.

Consecuencias y tipos de espina bífida

Aún hoy se desconocen los factores que hacen que un bebé nazca con espina bífida. Los médicos creen que se debe a factores genéticos y ambientales que, al interactuar entre ellos, pueden provocar esta enfermedad.  Hasta ahora se conocen cuatro tipologías de esta enfermedad, que comentamos a continuación:

¿Cuáles son los tratamientos?

Esta enfermedad daña el tejido nervioso y, por ende, es imposible reemplazarlo. Por esta razón no tiene cura. A pesar de esto existen tratamientos de carácter eficaz que se centran en favorecer el funcionamiento y la independencia de los pequeños. El tipo de tratamiento va a depender del subtipo de esta patología que padezca el pequeño. Por ejemplo, un bebé con espina bífida quística, generalmente, es operado dos o tres días después de su nacimiento para prevenir infecciones y evitar de esta forma más daños en la médula espinal. Los niños con meningocele por lo general son tratados también con cirugía, aunque existe el riesgo de que el pequeño quede afectado por parálisis. Sin embargo, la mayoría de estos niños crecen bien, pero deben ser revisados por un médico para evitar problemas más serios. También los niños con disrafia espinal oculta deben ser tratados por un cirujano para mantener los nervios y el cerebro sin daños a medida que el niño crece.

¿Qué se consigue con la quiropráctica?

Si bien, como ya hemos comentado, esta enfermedad no puede revertirse, si se puede ayudar a que el niño aumente su independencia y movilidad. El primer objetivo con la quiropráctica es que el niño sea capaz de movilizarse por su cuenta, ya sea caminando o bien con una silla de ruedas si no es posible su marcha. Además de esto, la quiropráctica puede ayudar a la prevención de deformidades asociadas a la espina bífida. Esta patología no es muy frecuente, sin embargo, suele interferir en el desarrollo psicomotor del niño de manera importante. Los ajustes quiroprácticos juegan un papel importante en los niños para que logren mejorar su calidad de vida.

Barcelona Quiropractic

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