Definición

Se estima que la escoliosis afecta a un 4.5% de la población en general. La escoliosis es una condición definida como una curvatura lateral de nuestra columna que suele presentarse durante el periodo de pubertad y adolescencia; aunque puede afectar a cualquier edad. Las edades con más riesgo son sin duda las de la pubertad y adolescencia; edades en la cual la columna está en fase de máximo desarrollo.  En estas edades es cuando aconsejamos realizar un estudio quiropráctico para, si es el caso, poder detectarla a tiempo e iniciar un seguimiento quiropráctico si fuera necesario.
La comunidad científica define escoliosis como una desviación de la columna vertebral de mínimo 10 grados. De todas maneras la comunidad mundial quiropráctica afirma que cualquier desviación debiera estar controlada lo antes posible para evitar un posible empeoramiento de la curvatura.
Origen
La comunidad científica parece ser que, todavía, no sabe cuál es el origen de la escoliosis. Muchas posibilidades han sido afirmadas pero ninguna tiene certeza absoluta:

Síntomas
Los síntomas pueden variar desde inestabilidad de la pelvis, espasmos musculares, episodios inflamatorios y también, últimamente, se han encontrado estudios sobre las consecuencias psicológicas que podría tener en los jóvenes debido a los efectos de la escoliosis y del corsé, por el aspecto exterior del niño o de la niña. En casos más severos se puede observar también la  afectación de los órganos vitales como los  pulmones, los riñones y el  corazón.

Últimos estudios también relacionan la escoliosis con una mayor probabilidad de desarrollar enfermedades tales como osteopenia u osteoporosis (en edades mayores).

Intervención
La medicina tradicional y la ortopédica, acostumbran a aconsejar gimnasia, natación, incluso el uso de un alza, como un tratamiento más conservador. En caso de que estos métodos no puedan controlar la evolución de la escoliosis, se suele recomendar  el uso del corsé. No obstante, los estudios muestran resultados muy ambiguos sobre su eficacia.

En los casos más graves de escoliosis, a partir de los 50º de curvatura, se sugiere la intervención quirúrgica, que consiste en una implantación de una barra de metal (Barras de Harrington). Muchos estudios han demostrado que las mejorías obtenidas gracias a la operación no valen los largos periodos de recuperación postoperatoria y se ha demostrado que el 40% de los pacientes tratados con cirugía son declarados legalmente como personas seriamente discapacitadas a los 15 años después de la cirugía.  Además la mayoría sufre una reducción del 25% en términos de movilidad, actividades físicas y calidad de vida.

 

Existen otros tratamientos alternativos y menos conocidos, como es el método CLEAR y el método FITS, basados en la utilización de cuerdas de tracciones, silla correctiva (silla wobble), masajes y ejercicios físicos. Los resultados de esas técnicas no han sido todavía comprobados desde la comunidad científica por la imposibilidad de reproducir dichos resultados.
Hay varias teorías que afirman que suplementos de Magnesio, Calcio, vitamina D3 y Omega 3 pueden ayudar al niño durante el desarrollo óseo y también para reducir los procesos inflamatorios y, en consecuencia, las molestias musculares.

Esas técnicas no ayudan a solucionar el problema de la escoliosis pero pueden reducir las sintomatologías sin la utilización de fármacos.

Cómo prevenir, mejorar y paliar los síntomas de la escoliosis con la quiropráctica
La quiropráctica está considerada, también desde la comunidad científica, como la especialidad en la columna vertebral y el sistema nervioso. Muchos estudios afirman que el mejor momento para tratar una escoliosis es cuando todavía se encuentra en su fase inicial (menos de 20 grados). Gracias a los ajustes quiroprácticos hay varios beneficios para nuestra columna vertebral:

No obstante, el tratamiento y seguimiento de la escoliosis ha de ser muy personalizado, dado que es una condición muy delicada, especialmente en algunos casos donde la evolución de las curvaturas sigue progresando a pesar de cualquier tratamiento recibido, convencional o no.

La primera visita de un niño afectado de escoliosis es muy específica. Después de haber hecho un historial del paciente se pasará a un estudio profundo de su columna vertebral para detectar subluxaciones vertebrales, desequilibrio pélvico y posibles dismetrías en las extremidades inferiores. Para determinar el grado de afectación de la escoliosis también se podrían efectuar pruebas para valorar el balanceo, las capacidades motoras y la marcha. En casos más complejos se podría derivar a la persona a recibir un examen radiológico.
La quiropráctica es una óptima opción que permite intervenir de manera no invasiva, indolora y natural contra las escoliosis. Con una intervención precoz se puede dar la posibilidad de una significativa mejoría a nivel de ángulos de desviación y de calidad de vida.