¿Qué es una dieta antiinflamatoria?

Lo primero que debemos tener claro es que este tipo de dietas no están indicadas para la pérdida de peso, ni para adelgazar en un plazo de tiempo concreto. Se trata de un modo de nutrición que favorezca a todo el organismo para mantener el cuerpo en un estado de salud óptimo.

Cada vez son más los estudios que demuestran y entrelazan la alimentación con mejoras en nuestro cuerpo. Así pues, síntomas y/o problemas como la artritis, la inflamación de los intestinos, el azúcar en sangre, la hipertensión, las alergias, los problemas de piel, el colesterol, etc., pueden mejorar con una buena alimentación basada en alimentos que influyan en el proceso inflamatorio es una buena opción para prevenir y/o reducir futuras enfermedades.

Alimentos antiinflamatorios

Este tipo de dieta, principalmente, se basa en alimentos no procesados, saludables, en la que destacan diferentes bloques de alimentos.

  • Ácidos grasos Omega-3: los encontrarás con facilidad en pescados azules (sardinas, atún, salmón, caballa, anchoas…), en las semillas de lino, el cáñamo, las algas y las nueces. Aquí prestamos especial atención a otros alimentos como el aceite de oliva virgen extra (de primera prensada), rico en Omega-9 y ácido oleico, el aguacate y los aceites de lino y de nueces.
  • Verdura y fruta son una imprescindible fuente de antioxidantes que favorecen la disminución inflamatoria.
  • Ciertas hierbas y especias, como la cúrcuma, el orégano, el romero y el té verde contienen principios activos que reducen la inflamación y, además, limitan la producción de radicales libres. La primera cayena también está totalmente indicada ya que contiene un inhibidor muy potente de un neuropéptido asociado a procesos inflamatorios.
  • Proteínas, ante todo asegúrate que sean saludables. Si consumes carne mejor que sea carne ecológica porque hay una diferencia muy importante en el contenido de grasas saturadas y ácidos grasos Omega-3 en animales que han pastado y que han comido grano respecto a los que han sido alimentados con piensos y encerrados en jaulas. Ocurre lo mismo con los huevos, aquellos que son ecológicos presentan un mejor perfil de ácidos grasos esenciales.
    • Así pues, en resumen, el objetivo es reducir la ingesta de grasas saturadas y potenciar los ácidos grasos esenciales (Omega-3 y Omega-6).

Alimentos proinflamatorios

Del mismo modo que podemos llevar un dieta saludable que ayude a disminuir los procesos inflamatorios del organismo, también podemos abusar de ciertos alimentos que, desafortunadamente, la provocan o la incrementan. Estos alimentos son:

  • Grasas saturadas y grasas trans. Se encuentran en alimentos procesados, la comida rápida, carnes, quesos, embutidos, etc. Cuando comemos alimentos procesados de forma habitual consumimos una gran cantidad de ácidos grasos saturados y de ácidos grasos Omega-6, lo que provoca una descompensación de la óptima proporción de Omega-3/Omega-6. Esta descompensación favorece los procesos inflamatorios.
  • Hidratos de carbono refinados. Alimentos como la harina, el azúcar, el arroz, la pasta, el pan… La ingesta de estos provoca un aumento de los niveles de azúcar en sangre, favoreciendo la respuesta inflamatoria del organismo.

Consejos de Barcelona Quiropractic para una dieta antiinflamatoria

Desde BQ queremos animarte a que empieces a cuidarte en todos los sentidos, y qué mejor manera que hacerlo desde dentro. Es por esto que vamos a darte unas pautas básicas para que favorezcas al máximo tu dieta.

  • Incluir tantos alimentos frescos (a poder ser ecológicos) en tu dieta como puedas.
  • Comer verduras y frutas de forma muy variada, incluyendo también setas. Es importante que la ingesta de vegetales contenga una gran variedad de colores.
  • Ingerir de forma cruda col, coliflor, brócoli, repollo, etc.
  • Eliminar radicalmente de la dieta alimentos procesados y grasas no saludables incluidos en margarinas, aceites refinados, fritos, productos elaborados, embutidos, carnes, lácteos, etc.
  • Eliminar de la dieta las harinas refinadas, azúcares y otros cereales con altos niveles de glucosa.
  • Consumir a diario hierbas y especias como el tomillo, el romero, la cúrcuma, el orégano, etc…
  • Inlcuir en la alimentación semillas oleaginosas y frutos secos,.
  • Reemplazar el café por infusiones como té verde, té blanco, bancha, etc.
  • Potenciar el consumo de proteína vegetal, en lugar de proteína animal: legumbres, quinoa, etc.
  • Beber abundante agua.
  • Evitar o eliminar el alcohol de la dieta. En todo caso, optar por vino tinto en pequeñas dosis.
  • Ajustarse regularmente y adoptar un estilo de vida quiropráctico.

La quiropráctica también es una sabia elección

Además de la parte nutricional, de extrema importancia, también la quiropráctica es una sabia elección para combatir los procesos antiinflamatorios. El cuerpo fabrica corticoides de forma natural. Por eso, gracias a los ajustes vertebrales y a su impacto positivo sobre el sistema nervioso, se consigue potenciar la producción de los mismos, ayudando al organismo a combatir procesos de inflamación y a aumentar nuestro umbral del dolor.

Si quieres más información acerca de cómo la quiropráctica te puede ayudar o deseas realizar una primera visita de reconocimiento, puedes ponerte en contacto con nosotros llamando al 93 412 34 33 o bien mandando un Whats App al 601 05 98 49. ¡Estaremos encantad@s de atenderte!