La mayoría de personas que acuden a Barcelona Quiropractic, aunque no todas, acuden con problemas antiguos, con dolores agudos y, en algunos casos con edades ya avanzadas, en las que el cuerpo tarda más en responder debido a los años. Vamos a hacerte unas preguntas a continuación, simplemente para que tú mismo/a te cuestiones las respuestas. Y más, teniendo en cuenta que en nuestra cultura seguimos creyendo que simplemente si un dolor desaparece, ya estamos sanos y nuestro problema solucionado. Muy a nuestro pesar, nuestra salud no depende de la ausencia o presencia de síntomas físicos.

Así que, por ejemplo, si tienes un problema que se ha generado después de años de gestación ¿crees que va a solucionarse de un día para otro? Y, además, si con la edad que tienes este problema te limita en tu día a día, ¿cómo crees que vas a estar de aquí a 5 años si no haces nada para prevenir que siga avanzando? ¿Y en 10 años? Sabemos que no podemos predecir si vamos a estar o no en este mundo en un futuro, pero eso no implica dejarnos y no hacer nada para mejorar nuestro estado de salud actual y/o cuidarnos para, si es el caso, seguir cumpliendo años en la mejor forma posible.

La quiropráctica va hasta la raíz del problema

Es por esto que en Barcelona Quiropractic los quiroprácticos no hacen únicamente los ajustes quiroprácticos necesarios hasta que el dolor desaparezca. De hecho, en algunas personas, la reacción de su cuerpo al ajuste vertebral es tan potente que el dolor desaparece después del primer ajuste o disminuye muy considerablemente. Pero eso no implica que la persona ya esté sanada. Muy lejos de la realidad, para llegar a la raíz de cualquier problema, y en este caso hablamos de la columna vertebral, la base y el pilar de toda la estructura de los seres humanos, es imprescindible rascar y rascar hasta encontrar el foco. Del mismo modo, el quiropráctico va a realizar ajustes quiroprácticos de forma repetida, y al principio más seguidos, hasta que las vértebras que estaban bloqueadas (subluxación) en una incorrecta posición, adopten la posición correcta y, además, aguanten en esta posición por sí mismas. Teniendo en cuenta los meses, y muchas personas los años (¡y muchos!) que arrastran con esas subluxaciones vertebrales, van a necesitar una serie de ajustes hasta que la columna vuelva, en la medida de lo posible, a su posición correcta y logre mantenerse firme. Y una vez se consigue esto, tu organismo va a empezar a funcionar de una forma diferente y mejor de la que venía funcionando hasta ahora. Si solo tienes cierta cantidad de lana para hacer una bufanda y al finalizarla no ha quedado bien, no basta solo con deshacerla (que sería el equivalente a transformar las subluxaciones). Después de deshacerla vas a tener que hacerla de nuevo, esta vez del modo correcto (lo que ocurre con tu cuerpo cuando, una vez eliminadas las subluxaciones, mantienes tu columna bien alineada para que todo el cuerpo trabaje en su máximo potencial). Y aquí radica la importancia de seguir la recomendación del quiropráctico para llegar a alcanzar los objetivos planteados: restablecer las correctas funciones de tu columna vertebral, no tanto por la columna en sí misma, sino porque la columna vertebral es la “armadura” que protege nuestra médula espinal; o lo que es lo mismo, nuestro sistema nervioso.

Seguir con un mantenimiento quiropráctico es una sabia elección

Una vez se ha logrado que la columna aguante por sí misma más tiempo, se trata de ir espaciando la frecuencia de los ajustes vertebrales. La importancia ahora no radica en la corrección de las vértebras subluxadas, sino en la prevención de que vuelvan a subluxarse. Como ves, la quiropráctica puede hacerse servir para aliviar el dolor, cierto es. Pero esa no es nuestra meta. Eso sería lo mismo que equipar un ajuste quiropráctico a tomarse un medicamento en un momento concreto. Un alivio momentáneo del síntoma, pero no con un efecto duradero, ni mucho menos. Podemos poner varios ejemplos, como por ejemplo cuando una persona empieza a hacer deporte para conseguir sus objetivos. Inicialmente tendrá que practicar deporte prácticamente todos los días hasta que empiece a ganar resistencia, masa muscular, tonificación, fondo, etc. Una vez que la persona ha aumentado todas o algunas de esas capacidades, las que requiera, podrá empezar a disminuir la frecuencia con la que practica el deporte, ¡pero no dejarlo por completo! ¿Por qué? Porque al dejarlo, poco a poco, su cuerpo volverá al estado inicial, el de antes de iniciar el deporte.

Ven a informarte de forma gratuita y sin compromiso a Barcelona Quiropractic

Si te estás interesando por la quiropráctica pero necesitas más información o que se resuelvan dudas, desde Barcelona Quiropractic te animamos a que asistas a nuestras visitas informativas gratuitas que realizamos los miércoles a las 19:30 horas y los viernes a las 15:00 horas. En esta visita se explican los conceptos básicos de la quiropráctica, con ejemplos explícitos. De esta forma, pueden resolverse dudas que surjan en el momento y las personas que acuden a esta visita integran rápidamente como la quiropráctica les puede ayudar con sus síntomas, molestias o diagnósticos. Además, si lo deseas, puedes llamarnos al 934 123 433 y estaremos encantados de atenderte. Una de las características de Barcelona Quiropractic es que, ante todo, somos facilitadores y nos interesamos en poder ofrecerte aquello que necesitas de la forma más rápida, clara y profesional.