Los quiroprácticos, y basándome en mi propia experiencia, podemos cambiar la vida de las personas a mejor y ayudarles a que vuelvan a las actividades que aman. Llenamos una necesidad vital en nuestro sistema sanitario, ayudando a promover bienestar y reduciendo el dolor y el sufrimiento a través de una solución natural y holística.

Un mínimo de cinco años de estudio

Los estudios superiores  se componen de un programa que dura un total de 5 años. Pueden llevarse a cabo en unos de los colegios reconocidos de Europa o de los Estados Unidos. En España tenemos el BCC –Barcelona College of Chiropractic– y el MCC –Madrid College of Chiropractic-. Ambos tienen una gran importancia internacional. En mi caso me formé en el BCC, primer colegio en ofrecer las formaciones bilingües (español e inglés).

La elección de que estudios cursar es una importante elección. En el caso de decantarte o cuestionarte estudiar quiropráctica tienes que tener en cuenta ciertas cosas que, como toda carrera universitaria, supone. La primera es el tiempo que hay que invertir por la gran cantidad de horas teóricas y prácticas. Otro factor a tener en cuenta es el esfuerzo que supone sacar buenas notas y al mismo tiempo estar siempre comprometido en mejorar las propias habilidades técnicas a través de seminarios prácticos.

Dar un giro de 180º a la visión de la salud convencional

La parte bonita es que cursar quiropráctica produce mucha satisfacción. Desde el primer año se empiezan ya clases prácticas en las que los alumnos aprenden a palpar una columna vertebral y a conocer el funcionamiento del cuerpo humano. Aprenderás otra perspectiva, totalmente diferente a la convencional, de ver la salud, a cuidar de ti mism@ y de los demás a través de una visión que va más allá del cuidado de los síntomas. Estos conocimientos conducen a ver la integridad de la persona y de sus problemas tanto a nivel estructural y físico como emocional y nutritivo.

El ambiente en las aulas es muy estimulante ya que hay una enorme motivación por parte de los estudiantes a abrirse a una forma diferente de pensamiento.

Mucho más que una profesión. ¡Un estilo de vida!

El consejo más práctico para quiénes se cuestionan cursarla es que, más allá de la profesión y la labor que supone esta disciplina, se trata de una manera holística e integradora de vivir, de ver la salud como un todo y no como parcelas separadas. Una de las características más sobresalientes de los quiropráctic@s es la dedicación constante, dentro y fuera del colegio o de la consulta (si ya se está ejerciendo), por ser ell@s mism@s los que practican esta forma de vida a diario, experimentándolo en primera persona. El mayor consejo que puedo darte es que vivas la quiropráctica desde dentro como un deseo natural de salubridad para ti y para los demás.

A tener en cuenta a la hora de escoger un buen colegio

  • A la hora de valorar el colegio en el que estudiar hay importantes aspectos a considerar:
    Acreditación de la escuela: todos los colegios en Europa deben estar acreditados por un ente de educación que reconozca oficialmente la profesión.
  • Lugares en los que es posible cursar. Saber esto te permite saber si el lugar en el que resides se imparte la formación o si debes cambiar de residencia.
  • Los colegios que la imparten son privados y, como tal, tienen un coste anual por encima de la media de otros estudios que pueden cursarse en colegios y universidades públicos. Es importante que te informes bien de los costes que suponen los cinco de años de carrera, además de seminarios a los que consideres importante asistir para ampliar tu formación. En el caso de ser un alumno “sobresaliente” también puedes optar por becas o préstamos internos que conceden los mismos colegios.
  • Es importante que recibas un feedback de las experiencias de profesionales que ya han finalizado sus estudios. Quizá te ayude a decidirte por uno u otro lugar el saber donde han cursado y cuáles han sido sus pros y contras. Escoger el colegio quiropráctico que más se adapte a tus necesidades puede ayudarte a conseguir tus metas profesionales.

Barcelona Quiropractic

Los tres quiroprácticos que ejercemos en BQ hemos cursado en el Barcelona College of Chiropractic (Dario Bisanti y yo mismo, Francesco Leo) mientras que Gregory Veggia, DC cursó en los Estados Unidos.

En nuestra consulta, con más de 20 años a tu disposición, acuden alumnos del BCC que están interesados en conocer nuestro funcionamiento y las técnicas que realizamos con las personas que acuden a BQ.

Si te estás planteando estudiar quiropráctica, o ya te estás formando, eres bienvenid@ a que observes las técnicas de cada profesional y a que nos expongas tus dudas. En caso de que así sea, puedes llamarnos al 934 123 433 y preguntarnos por nuestros horarios de consulta. Estamos encantados de que aprendáis con nosotros.