Manolita-Roca-y-Gregory-barcelona-quiropracticMi madre conoció la quiropráctica gracias a Alicia, una amiga de la familia que vino a hacer la visita informativa a Barcelona Quiropractic y creyó que la quiropráctica le podía ir bien a mi madre.

Cuando mi madre empezó a acudir a la consulta con Gregory, hace casi 3 años, estaba muy desanimada por el fallecimiento de mi padre. Estaba diagnosticada de parkinson y tenía todos los síntomas de esa enfermedad: temblores, mareos y vértigos, rigidez, pérdida de fuerza, pérdidas de memoria, etc.

Pasó muy poco tiempo desde que comenzara a ajustarse y mi madre empezó a sentirse más motivada. Era ella la que preguntaba cuando tenía que venir a Barcelona Quiropractic porque le iban muy bien tanto los ajustes vertebrales como el trato que recibía de todo el equipo. De hecho, las dos primeras veces vinimos en coche, con mi hermano. A partir de la tercera visita fue ella quién me dijo de venir en autobús. Lo primero que noté de mi madre a nivel físico (y que también ella notó) fue la movilidad. Dentro de sus limitaciones, claro está, pero se movía más ágilmente y con más facilidad. También pude comprobar como se le ponía la espalda mucho más recta. Se le corrigió un poco aquella “corvatura” que tenía.

El médico de cabecera, después de llevar dos meses en Barcelona Quiropractic, la apoyó para que continuara ya que él mismo encontraba mejoras en mi madre.

Cuando mi madre llevaba cuatro meses recibiendo los ajustes vertebrales, la movilidad le mejoró tanto que incluso la neuróloga también se dio cuenta en una de sus revisiones. A raíz de todo esto mi madre empezó a asistir a talleres  y actividades dirigidos a personas con parkinson y pérdidas de memoria. Yo me apunté por y para ella.

Mis hermanos no se podían creer lo que les contaba de ella. Y en una comida familiar pudieron comprobar por ellos mismos los cambios tan positivos que mi madre había experimentado gracias al cuidado quiropráctico: quería salir a la calle, ir a pasear, cogía de nuevo el autobús…

De hecho, yo empecé a asistir también a Barcelona Quiropractic después de ver todo lo que mi madre estaba experimentando. Y mi hermana, también lo inició poco tiempo después que yo.

Siempre recomiendo la quiropráctica. Hablo de Barcelona Quiropractic a todas las personas, independientemente de si tienen o no síntomas. A mi madre le fue genial, a mí también, a mi hermana y cuñado también. Siempre hablo de vosotros, a todo el mundo.