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Con una columna vertebral bien cuidada se refuerza el sistema inmunológico.

¿Es recomendable el cuidado quiropráctico en niños y adolescentes?

Un examen o revisión de la columna vertebral en los niños es asunto prioritario. La columna vertebral es el árbol de la vida; por dentro corre la médula espinal, que transporta los mensajes de su inteligencia innata hacia los órganos vitales del niño. La interferencia nerviosa a este nivel, resulta en parte como en desconexión entre el cerebro del niño y su cuerpo. Tal desequilibrio conlleva un debilitamiento generalizado del cuerpo (incluido su cerebro), y con ello, el niño queda expuesto a toda clase de enfermedades.

La primera lesión vertebral del niño, muy bien puede darse durante el parto; y dependiendo de la edad del niño, la lesión a estas alturas puede estar volviéndose crónica.

A medida que crece y se desplaza por sí mismo, el niño ingresa en una era de hiperactividad. Su cuerpo puede absorber, en un solo día, más presiones que el de un adulto en todo un año. Los niños someten de manera constante tanto a su columna como al resto de su estructura ósea: los niños tropiezan, saltan, se contorsionan y caen, resintiendo muchas veces la columna en crecimiento, generándose a veces daños que pueden resultar en subluxación vertebral.

Ten en cuenta que el desarrollo completo de la columna vertebral en el humano se completa entre los 20 y los 22 años, y especialmente cuando crece y se transforma, hacia el final de la fase de crecimiento rápido entre los 13 y los 16 años. Muchas dolencias en el adulto suelen originarse en la vida temprana manteniéndose ocultos y latentes por falta de dolor.

No obstante, la persona más adecuada para saber si tu niño/a tiene una subluxación vertebral o un problema de espalda, es el Quiropráctico.

Aconsejamos que hagáis una revisión periódica a los/as niños/as y adolescentes para tratar o prevenir posibles problemas, y sobre todo asegurar su potencial innato gracias a tener un sistema nervioso libre de interferencias.