¿En qué situaciones hablamos de una mala oclusión dental?

Se habla de una mala oclusión dental cuando hay una relación incorrecta entre el maxilar (arco superior) y la mandíbula (un arco más bajo), o un desalineamiento general de los dientes. Las malas oclusiones son muy comunes en la población. La imperfecta oclusión de los arcos dentarios puede ser causa de una desarmonía funcional o morfológica (estructural), que puede repercutir negativamente también en otras partes anatómicas del cuerpo. Además de causar problemas en la masticación, un 30 o 40% de los dolores de espalda pueden estar causados o agravados por una mala oclusión dental. Otros síntomas que pueden estar asociados son los dolores de cervicales, acúfenos, vértigos y mareos, dolores de cabeza, tendencia a respirar con la boca abierta y/o problemas en el habla.

Causas de la mala oclusión dental

Entre las causas más comunes de la mala oclusión dental podemos encontrar que es hereditario; aunque también puede ser el resultado de uno o varios de estos comportamientos incorrectos:

  • Hábito de chuparse el pulgar, típico en muchos niños
  • Hábito de empujar la lengua contra los dientes
  • El bruxismo (tendencia en rechinar los dientes cuando se duerme o cuando se viven situaciones de estrés)
  • Pérdida de uno o más dientes
  • Fractura de la mandíbula que ha sido mal reparada
  • Artritis reumatoide
  • Tumores en la boca o la mandíbula

Relación entre la mandíbula y la zona cervical

La anteroflexión de la cabeza y el dolor cervical y  temporomandibular (articulación entre la mandíbula y el cráneo) son muy típicos en casos en los que se dan desequilibrios posturales.

La posición de la columna cervical y la cabeza pueden aumentar la tensión sobre los músculos cervicales y mandibulares, influyendo en la correcta función de la mandíbula. De hecho el dolor cervical aparece frecuentemente como resultado de desequilibrios musculares y una postura deficiente. Esto mismo puede ocurrir con el dolor de cabeza y de mandíbula.

El síndrome temporomandibular de la quijada (TMJ) está muy relacionado con el bruxismo y, muy probablemente, esté causado por una  mala oclusión. Las extracciones dentales o la mala posición de los dientes pueden llegar generar descompensaciones musculares debido al trabajo asimétrico de la musculatura de la boca. Esto se refleja en una sobrecarga de la columna cervical en un intento de adaptación, generando malas posiciones a nivel de la columna que darán lugar al mencionado dolor de espalda.

No tenemos que olvidar que cada diente está inervado y envía mensajes al sistema sensitivo-motor del cerebro. Toda la estructura de la boca, los dientes y la lengua tienen una importancia enorme a nivel neurológico. Un tercio de los circuitos cerebrales están encargados de enviar instrucciones para la masticación y la deglución. Si los dientes no encajan bien se producirá una interferencia con nuestro sistema nervioso. Es decir que la mala oclusión lleva a impulsos incorrectos hacia el cerebro, que a su vez controlará de forma errónea la parte motora del cuerpo, alterando su estructura.

La importancia de la quiropráctica si se padece de mala oclusión dental

A nivel quiropráctico sabemos que el cuerpo humano se mantiene de pie gracias al equilibrio existente entre todas las estructuras que lo componen. Una alteración, al nivel que sea, influirá en el resto del organismo. Por esta razón es importante que haya una buena relación entre la posición de la cabeza, la columna cervical y la articulación de la mandíbula.

El quiropráctico está especializado en detectar y corregir los desequilibrios del sistema estructural. Es importante, entonces, comprender en qué zonas pueden crearse estos desequilibrios posturales que pueden provocar una desorganización de la actividad muscular.

En caso de tener mala oclusión dental el quiropráctico va a trabajar sobre la articulación temporomandibular y, sobretodo, hará hincapié en los músculos que la controlan. De esta forma conseguirá equilibrarlos de manera correcta y atacará las causas que alteran la articulación mandibular.

La quiropráctica es una gran aliada de la odontología, ayudando a que los procesos de ortodoncia sean más fáciles de conseguir y más llevaderos para quienes los necesitan.

Barcelona Quiropractic

En Barcelona Quiropractic llevamos 22 años al servicio de la salud de las personas que acuden a nuestra consulta. Nuestro equipo de quiroprácticos, con amplia experiencia, han tratado con personas que padecen de trastornos mandibulares, ayudando a que esos procesos de dolor y tensión mandibular disminuyan y corrigiendo los desequilibrios que estos producen a nivel de la cervical.

En caso de estar interesado en recibir más información puedes ponerte en contacto con nosotros llamando al 934 123 433 o bien mandando un Whatsapp al 601 059 849. ¡Estaremos encantados de resolver tus dudas y atenderte!