¿Qué es la hipertensión?

La hipertensión arterial se produce cuando la sangre,  durante su viaje por los vasos sanguíneos, se encuentra con más resistencia para circular. Cuando ocurre esto, el corazón se ve obligado a bombear más fuerte, haciendo que la presión a la que empuja la sangre sea más alta de lo normal. La hipertensión puede deberse a diferentes causas: apnea del sueño, trastornos hormonales, enfermedades renales, etc. Pero, no obstante, en un porcentaje alto de los casos no se conocen las causas que la producen.

En general, la hipertensión no genera ningún síntoma ya que puede estar presente durante  años y, en cambio, no produce ningún dolor. Sin embargo va causando pequeñas lesiones vasculares en todo el organismo que pueden (y acostumbra a ser común) acabar dando graves complicaciones como las trombosis vasculares (formación de coágulos dentro los vasos sanguíneos). Las trombosis impiden el paso de la sangre a las células y a su vez éstas, al faltarles riego sanguíneo, se deterioran y desvitalizan, llegando incluso a su muerte.

Tratamientos

El hipertensión es muy simple de diagnosticar y hay varias maneras para poderla controlar. Los médicos regularmente suelen prescribir un cocktail de fármacos para reducir la tensión arterial. Los fármacos más prescritos son diuréticos, los beta bloqueadores, inhibidores angiotensina, bloqueadores de los canales del calcio, vasodilatadores y fármacos que actúan directamente sobre el sistema nervioso central.  Cada uno de estos fármacos tiene un principio activo diferente, como diferentes son los efectos segundarios que podrían causar.

La hipertensión y la quiropráctica

En el 2007 el Dr. George Bakris hizo un estudio con 50 personas en el que 25 de ellas fueron tratadas a través de ajustes quiroprácticos y 25 no, durante un periodo de 8 semanas. Bakris notó que aquellas personas que se ajustaban regularmente  dieron un nivel considerablemente más bajo de la tensión arterial, que los 25 pacientes de idéntico perfil a los que se les practicaron un simulacro de ajuste Quiropráctico.  Al final del estudio también se efectuaron estudios radiográficos en los cuales se noto que el tratamiento había reordenado la vértebra atlas (o primera vértebra cervical –el hueso en forma de rosquilla en la parte superior de la columna) en los pacientes tratados, pero no en los pacientes a los que se les había practicado un simulacro de tratamiento.  Al hacer la comparación entre quienes habían recibido los ajustes quiroprácticos y los que no se reveló que los que los habían recibido dieron un promedio de 14mm Hg de caída más grande en la presión sanguínea sistólica (la cifra máxima en el cálculo de presión sanguínea) y una media de 8mm Hg de caída más grande en presión sanguínea diastólica (la cifra más baja en presión sanguínea).

Relación entre la primera vértebra cervical (atlas) y la hipertensión arterial

A diferencia del músculo esquelético, que necesita de un estímulo consciente y voluntario, el músculo cardíaco, el corazón, tiene una estimulación propia. Las contracciones rítmicas son autónomas pero están afectadas por las influencias nerviosas  y hormonales, el ejercicio físico y/o el estrés. La estimulación del corazón está coordinada por el cerebro y el sistema nervioso, concretamente por el tallo cerebral, que se encuentra protegido por la primera y la segunda vértebras cervicales. Además de los latidos del corazón, el tallo cerebral también regula nuestra respiración, la presión sanguínea, el sueño y/o la digestión.

Durante nuestras vidas, por varias razones, las 2 primeras vertebras pueden desplazarse y desalinearse y esto puede crear una alteración a nivel de nuestro sistema nervioso. Cuando esto ocurre la información no llega completa al corazón y este no puede funcionar de una forma adecuada, lo que causa como consecuencia que la presión arterial de dispare. Viendo esta estrecha relación entre las primeras vértebras cervicales y el sistema nervioso central, se podría afirmar que la causa real de la hipertensión puede ser debida no solo a factores genéticos o a los hábitos, sino también a una interferencia nerviosa al inicio de nuestra columna vertebral. Si esto se contemplara la hipertensión también podría ser una consecuencia directa del mal funcionamiento del sistema nervioso.

Barcelona Quiropractic

En nuestra consulta los quiroprácticos, después de años de estudios, pueden detectar de manera específica si existen subluxaciones a nivel de las dos primeras vértebras cervicales y, que en consecuencia, presionen el tallo cerebral estén alterando el funcionamiento del corazón y del sistema arterioso. Una vez que el quiropráctico ha detectado dichas subluxaciones vertebrales llega la corrección de las mismas, consiguiendo que el sistema nervioso funcione de nuevo correctamente y, de este modo, que el corazón pueda regular mejor el círculo sanguíneo, regulando la fuerza y el ritmo de las contracciones.

El Barcelona Quiropractic vamos a comprobar cómo está el estado de tu columna para valorar si ésta puede ser la causa de la hipertensión. La quiropráctica puede ayudarte con este problema, no solo porque empuja a tu cuerpo a que consiga regular la tensión arterial sino porque con los ajustes vertebrales se llega a la raíz del problema.

Si quieres recibir más información o estás interesad@ en realizar una primera visita de reconocimiento puedes contactar con nosotros en el 934 123 433 o bien mandando un whats app al 601 059 849.

¡Estaremos encantados de atenderte!

 

Referencias:

  • Hannon D.C – 2004
  • Bakris D.C – 2007