Si tienes columna vertebral y sistema nervioso, la quiropráctica es para ti. No hay excepciones. No olvidemos que desde los miles de años en los que el ser humano lleva en el planeta Tierra, solo una pequeña porción de estos años se mantiene en postura erguida. Así que todos los seres humanos tenemos problemas de espalda dado que, mirándolo desde una perspectiva de evolución biológica, nuestra columna todavía no está fuertemente adaptada a esta posición vertical. Si esto es comprendido, no haría falta decir nada más.

Es común en las personas que acuden por primera vez a Barcelona Quiropractic que la mayoría conozcan muy poco de la quiropráctica y, menos aún, del trabajo que realiza el quiropráctico.

Es habitual que cuando alguien viene por primera vez o escucha hablar acerca de la quiropráctica, lo relacione rápidamente con un masaje que alivia el dolor de espalda, sin más. Bueno, cabe decir que el dolor o el síntoma remiten bastante e incluso desaparecen en la mayoría de los casos. Pero la función del quiropráctico no es aliviar el dolor de espalda. Aunque el resultado a simple vista para la persona que recibe el cuidado quiropráctico sea el mismo (el alivio del dolor), la finalidad del quiropráctico no es el alivio del dolor, sino liberar todo tu sistema nervioso de interferencias para que la comunicación entre el cerebro y el resto del cuerpo fluya al 100%. Para ello no es suficiente un masaje, que trabaja únicamente de forma superficial. Se requiere ir más allá, más adentro, a la raíz del problema. Eso es lo que hará el quiropráctico. Examinar tu columna vertebral y devolverle la posición correcta a las vértebras bloqueadas para que todo tu cuerpo trabaje mejor.

Para que la bombilla se encienda  debe funcionar el cableado interno

Cuánto más sana y en mejor estado se encuentre tu columna, mejor será esta transmisión de datos. Cuando damos con un dedo sobre un interruptor, al instante una luz se enciende. Esto teniendo en cuenta que hay electricidad, claro está. Y si estás leyendo estas palabras es que existe la suficiente electricidad en ti, puesto que ¡estás vivo! Pudiera parecer que la luz se enciende por apretar dicho interruptor o porque la bombilla funciona correctamente. Pero, verdaderamente, hay algo más que no estamos viendo. Hay un cableado interno que lo que hace es llevar esa información de encendido y/o apagado desde el momento en el que aprieto el interruptor hasta que la bombilla recibe esa información. Si la bombilla no se daña con un golpe o rebasa sus horas útiles de uso, no tiene porqué dejar de funcionar. Pero ¿qué pasa cuando los cables internos dejan de hacer su función? Por más que apretemos varias veces el interruptor, no hay ningún resultado. La bombilla no se enciende. Si no cambiamos el cableado interno y esta situación se mantiene en el tiempo, es posible que la bombilla se acabe fundiendo y haya que cambiarla. En cambio, si arreglamos el cableado interno de inmediato, la bombilla seguirá funcionando a la perfección y cada vez que apretemos el interruptor se encenderá la luz. Lo mismo ocurre con nuestro cuerpo. ¿Y quién es el electricista de nuestro organismo? ¡El quiropráctico! Por ejemplo, si nuestro páncreas deja de producir insulina, desencadenaremos diabetes. Pero, ¿por qué el páncreas deja de producir insulina? Pueden surgir varias respuestas, pero si tiramos del hilo y llegamos a la simplicidad y al origen de este problema nos daremos cuenta de que si este órgano deja de recibir correctamente la orden cerebral de que fabrique insulina y, al tiempo, no puede comunicar al cerebro su incapacidad de producirla, no la producirá. El páncreas sería la bombilla, el interruptor el cerebro y el cableado eléctrico la médula y los nervios que la conectan con el resto del cuerpo. Este ejemplo es útil para cualquier otro órgano o parte de nuestro cuerpo.

Volver a lo simple es lo que hace diferente al quiropráctico

Un quiropráctico estudia una carrera universitaria de cinco años para poder ejercer con seguridad su profesión. Además de eso, los quiroprácticos vitalistas, como es el caso de los que encontramos en Barcelona Quiropractic, invierten mucho más tiempo en seminarios y talleres para formarse de manera continua ante los nuevos descubrimientos relacionados con el poder que tienen nuestros pensamientos y creencias sobre nuestra salud mental, emocional y física. Una relación cuerpo-mente-alma que no excluye, sino que une estos tres conceptos en uno. La filosofía de Barcelona Quiropractic procede de una visión holística e integradora del ser humano. Eso quiere decir que para poder llegar a la raíz de un problema, no nos quedamos únicamente en lo más aparente a simple vista, sino que sopesamos otras posibles causas para que la recuperación de nuestros clientes sea óptima y de buen grado. Un quiropráctico es el único especialista, a día de hoy, de la columna vertebral y el sistema nervioso. Siendo así, la principal función del quiropráctico es palpar tu columna vertebral, detectar las subluxaciones vertebrales que existan y corregirlas para que todo tu organismo empiece a funcionar de forma correcta. No olvidemos que el sistema nervioso es el filtro por el que transcurren todas las informaciones de nuestro cuerpo. Todo lo que nuestro cuerpo necesita a nivel orgánico, muscular, fisiológico, etc., pasa por nuestro sistema nervioso para ser comunicado al cerebro. Y, a la vez, el cerebro se encarga de enviar a través del sistema nervioso la información necesaria para que esa necesidad quede cubierta. Siempre es una comunicación bidireccional a través de la médula espinal, que es como un río por el que circulan los impulsos nerviosos en ambas direcciones.

Si quieres conocer más sobre la quiropráctica o estás interesado en experimentar sus beneficios sobre todo tu organismo, puedes contactarnos y estaremos encantados de atenderte y resolver tus dudas.