¿Te cuesta conciliar el sueño por las noches? ¿Eres de aquellos que se despiertan a mitad de la madrugada y luego ya no pueden dormir más? ¿Te despiertas al menor ruido? ¿Te levantas sin energía y con la sensación de no haber descansado en toda la noche? Si tu respuesta a una o más de estas preguntas es sí, probablemente estés padeciendo de insomnio. Según la Wikipedia el insomnio “se define como dificultad para iniciar o mantener el sueño y puede manifestarse como dificultad para conciliar el sueño (insomnio inicial), despertarse frecuente durante la noche o despertarse muy temprano por la mañana, antes de lo planeado (insomnio terminal).”

El sistema nervioso autónomo

El sistema nervioso autónomo es la parte del sistema nervioso que controla las acciones involuntarias. Este sistema nervioso, además, es eferente, lo que significa que transmite los impulsos nerviosos desde el sistema nervioso central (cerebro y médula espinal) hasta la periferia. De este modo se estimulan los sistemas orgánicos y los aparatos de la periferia. La mayoría de acciones que controla el sistema nervioso autónomo son involuntarias, aunque algunas de ellas, como la respiración, pueden actuar junto con acciones conscientes.

A su vez, el sistema nervioso autónomo se divide en dos: el sistema nervioso simpático y el sistema nervioso parasimpático. Lo ideal para que exista un equilibrio en nuestro organismo es que estos dos sistemas se mantengan también en equilibrio. ¿Por qué? Porque un aumento o disminución de la actividad de uno de estos dos sistemas, simpático y parasimpáctico, va a suponer el efecto contrario en el otro. Para que lo veamos más claro. EL sistema nervioso simpático es aquel que se nos activa en situaciones de estrés, para mantenernos en “activo” Es como el acelerador de nuestro organismo. EL parasimpáctico, en cambio, vendría a ser un freno y se activa para hacer las funciones de regeneración, como por ejemplo dormir, descansar o hacer la digestión. El acelerador aumenta nuestra frecuencia cardíaca mientras que el freno la disminuye, etc. Durante el día, ambos funcionan, incrementando o disminuyendo su actividad en un equilibrio perfecto. Pero algunas veces, ese equilibrio se ve interrumpido porque existen interferencias en nuestro sistema nervioso que impiden que este intercambio se dé con fluidez.

Cuando el sistema nervioso simpático está extremadamente activo, nuestro “regenerador” o sistema nervioso parasimpáctico pierde, en parte, su protagonismo. Esto, inevitablemente, nos lleva a sentirnos agitados, estresados y también a no poder conciliar el sueño o a despertarnos a mitad de la noche.

¿Cómo puede la quiropráctica ayudarte si padeces insomnio?

La quiropráctica es un remedio natural y no invasivo que ayuda a relajarse y a estabilizar los ritmos biológicos del organismo, lo que hace que la mayoría de las personas que acuden regularmente al quiropráctico mejoren las horas y la calidad del sueño. Pero, ¿por qué o de qué forma la quiropráctica te ayuda a mejorar o combatir el insomnio? Los ajustes quiroprácticos tienen un poderoso efecto sobre el sistema nervioso. Por un lado, descomprimen los nervios que estaban presionados o interferidos por vértebras subluxadas, cosa que ya por sí misma hace que disminuya el dolor y la inflamación, en caso de que exista, y, al tiempo, consigue que todo nuestro organismo empiece a trabajar nuevamente de forma idónea, lo que en muchas ocasiones ya nos facilita la relajación. Pero por otra parte, con los ajustes vertebrales se consigue equilibrar nuestro sistema nervioso autónomo. De esta forma, el sistema nervioso parasimpático vuelve a recuperar sus niveles idóneos de actividad, con lo que fomenta nuestro descanso físico y mental.

Barcelona Quiropractic puede ayudarte si tienes problemas de sueño

Son muchas las personas que acuden a nuestra consulta con problemas de sueño. Algunas de ellas tienen trastornos severos del sueño, con lo que su estabilización va a llevar más tiempo. Otras, en cambio, padecen insomnio desde hace poco tiempo o bien, acostumbran a tenerlo en momentos muy puntuales por un pico de estrés o una preocupación añadida. En estos casos, en cambio, los efectos de los ajustes quiroprácticos sobre la calidad y la cantidad del sueño suelen verse tempranamente. ¡Incluso hay personas que no eran conscientes de que dormían mal hasta que empiezan el cuidado quiropráctico y, con ello, descansan como hacía mucho que no descansaban!

Así que si padeces de insomnio y quieres más información o que un quiropráctico examine tu caso en particular, puedes ponerte en contacto con Barcelona Quiropractic llamando al 934 123 433 o bien al 601 059 849. Si lo deseas también puedes acudir a una visita informativa totalmente gratuita en la que te informaremos de este y otros temas de salud y de cómo la quiropráctica ayuda a mejorarlos.

¡No olvides que un buen descanso es sinónimo de energía y de vitalidad!