Se terminaron las vacaciones de verano. Cada quién ha tenido más o menos días de descanso, de relax, de desconexión, de vida social, etc. Pero, en la mayoría de los casos, ya hemos deshecho las maletas y estamos de vuelta en nuestro puesto de trabajo.

Para muchos, volver al trabajo es disponer de menos tiempo para uno mismo, incluso de no tener ni media hora al día para nosotros entre semana; es como que una vez empezamos a trabajar de nuevo, todo se “complica”. Si bien es cierto que el hecho de trabajar nos resta tiempo de ocio, no es acertado creer que el trabajo nos quita todo nuestro tiempo o toda oportunidad de hacer otras cosas. Siempre podemos aprovechar 30 minutos o 1 hora del día en hacer aquello que nos gusta y nos agrada: deporte, lectura, escuchar música, conversar con los amigos, la pareja o la familia; incluso hay quienes apuestan por tener su momento de meditación y se encuentran a gusto estando solos y en silencio. Lo que se haga no es importante. Lo importante es que cada uno haga aquello que le gusta y que se permita disfrutar un ratito de su día a día.

Esto que parece que todos sabemos, quizá no lo estamos aplicando conscientemente. Lo que queremos transmitir desde Barcelona Quiropractic es que si no vivimos nuestro día a día, si no plantamos cada día nuestra semilla y la vamos regando, acabamos viviendo una proyección a un futuro que creemos que será mejor. Así, nos pasamos once meses del año en un estado que no nos aporta más que estrés y tensión emocional solo para estar un mes al año de vacaciones. Y como hemos puesto durante once meses nuestras expectativas y nuestra felicidad en 30 días al año, cuando ese mes termina, parece que el mundo se nos viene encima. Pero la razón no es que volvemos al trabajo. La razón de esa desgana y desánimo pasan porque para nuestra mente eso significa volver a no ser feliz.

 

En Barcelona Quiropractic no vamos a hablar de los síntomas comunes, físicos o psicológicos, del síndrome post-vacacional. No vamos a detenernos en ellos porque para que ese síndrome se dé, es necesario que se cumpla un requisito imprescindible: que pensemos y creamos que nuestra forma de vivir es aburrida, insatisfactoria, vacía, repetitiva, etc. La palabra rutina, no significa nada por sí misma, está carente de sentido. En cambio, lleva implícita la carga emocional que cada uno quiera ponerle en función de cómo viva su vida. ¿Qué queremos decir con esto? La respuesta es más simple de lo que parece.

Una persona puede sentir desgana, ansiedad o apatía al leer o escuchar la palabra “rutina” en base a lo que piensa que significa esa palabra. Y, en consecuencia, la vuelta a la rutina va a provocar en ella una serie de síntomas físicos y psicológicos debido a la carga emocional que esa persona ya ha puesto antes en esa palabra. Otra persona, en cambio, puede escuchar la palabra rutina y sentir alegría de volver a ver a su familia, a sus amigos, a sus compañeros de trabajo. De iniciar de nuevo sus actividades y hobbies, etc. Aquí vemos que la palabra no es lo importante. Lo que realmente importa es el valor que le estamos dando a esa palabra en base a nuestra experiencia diaria.

Teniendo esto en cuenta, Barcelona Quiropractic os propone que os preguntéis cómo os sentís con la vuelta al trabajo y al día a día. ¿Qué significa para ti la palabra rutina? Según os estéis sintiendo sabréis cómo estáis aprovechando vuestro momento de vacaciones diario; o, por expresarlo de otro modo, sabréis como vivís vuestro día a día y como lo definís. De esta manera, solo reconociendo este hecho, podemos dar un gran paso y avanzar para permitirnos esas mini-vacaciones diarias o pequeñas desconexiones dedicadas a nosotros mismos. Y, en consecuencia, no entrar en esos estados depresivos, con dosis de ansiedad, agotamiento o falta de concentración, cada año al terminar las vacaciones veraniegas.

 

En Barcelona Quiropractic sabemos la influencia que tiene el estrés mental en nuestro estado emocional. Y no solo eso. Nuestra mente influye de forma directa también en nuestro cuerpo. Las personas que siguen un cuidado quiropráctico y tienen niveles altos de estrés, con tendencia a tener pensamientos negativos o destructivos, necesitan más tiempo para encontrar una mejora en la sintomatología de su cuerpo. Del mismo modo, y a la inversa, los ajustes quiroprácticos ayudan a estas personas a relajarse, al establecer un equilibrio en todo su sistema nervioso.