El mareo y el vértigo son dos tipos de síntomas que se relacionan a una sensación mucho más subjetiva que objetiva. Se podría llegar a afirmar que hay tantos tipos de mareos y de vértigos como número de personas mareadas. La característica principal y más común que presentan es la sensación de desequilibrio y/o de que todo lo que nos rodea se mueve de forma giratoria. Además de inseguridad, inestabilidad y sensación de balanceo o incomodidad. En la actualidad la mayoría de personas recurren a la medicina tradicional para tratar estos síntomas. Las empresas farmacéuticas fabrican miles de pastillas al año para atenderlos. El problema es que este tipo de soluciones pueden reducir la intensidad a corto plazo; en cambio, a la larga, pueden perjudicar más que beneficiar.

Vértigos y mareos, no son lo mismo

Aunque tendemos a confundirlos y basarlos en los mismos síntomas, son totalmente diferentes. El primero, por ejemplo, se caracteriza por una desagradable sensación de que todo alrededor de uno mismo está girando, a veces a gran velocidad. El vértigo puede llegar a ser paralizante e imposibilitarnos para nuestro día a día. Normalmente esto acostumbra a tratarse con medicamentos y soluciones farmacológicas.

Cuando se tienen mareos, en cambio, no es que nuestro alrededor parezca girar. Más bien cuando los padecemos sentimos aturdimiento, desorientación y confusión, de forma que nuestro equilibrio se ve comprometido.

¿Cuáles son las causas más comunes?

Si bien es cierto que algunos mareos pueden estar ocasionados por una bajada repentina y brusca de tensión arterial, por deshidratación, por un problema de oído, etc. Los vértigos tienen la causa, normalmente, en la impresión por las alturas o también en un problema de oído. Sin embargo, en base a nuestra experiencia podemos afirmar que la mayoría de veces se deben a otra causa que tiene una influencia mucho mayor: los problemas de columna, sobre todo de la zona cervical. Son las primera y segunda vértebras, (C1, Atlas y C2, Axis) las que juegan un papel protagonista y básico en el equilibrio y la postura de los seres humanos. Las vértebras, esa cadena de huesos que conforman la columna, deben mantener su correcta posición para que el cuerpo pueda funcionar en su máximo esplendor y a un ritmo óptimo. En el momento en que las vértebras cervicales pierden su alineación correcta e interfieren o presionan ciertos nervios craneales, generan inflamación y, a su vez, una mala conexión entre los oídos, los ojos y el cerebro, llegando a producir esa molesta sensación de inestabilidad y mareo. El desplazamiento de las vértebras, conocido quiroprácticamente como subluxación vertebral, puede darse por accidentes, latigazo cervical, caídas, malas posturas, estrés emocional, etc.

Vértigos, mareos y quiropráctica

Aunque cueste de creer y de asimilar, la medicina tradicional ofrece medicamentos para solventar estos problemas y, a su vez, esta medicación, a la larga, provoca el deterioro de la salud mientras que no erradica el problema en si mismo, sino que lo único que hace es camuflarlo.

El quiropráctico, en cambio, hace una evaluación del individuo que los sufre para determinar si su origen es debido a una disfunción en la zona cervical y explora las estructuras vestibulares ya que éstas interfieren en el equilibrio de la persona.

Simplemente todo el sistema nervioso está conectado a la columna vertebral. En el momento en que se producen subluxaciones en la primera o segunda vértebras cervicales, el tronco cerebral puede ser sometido a cierta presión que, a su vez, repercute de forma negativa en el equilibrio de la persona. La quiropráctica propone la corrección de las subluxaciones vertebrales de la zona alta de la columna para poder liberar el tronco cerebral, así como el sistema nervioso, y lograr la exitosa conexión entre el cerebro y el resto del cuerpo. Aquí es donde termina la función del quiropráctico y dónde empieza el propio mecanismo de tu cuerpo para empezar a corregir sus propias mal funciones. Gracias a esto, el cuerpo revierte su camino anterior para tomar el sendero directo hacia su propia ponderación. Esto no solo repercute en la disminución o desaparición de mareos y vértigos, sino en el buen funcionamiento de todo el organismo en general.

Barcelona Quiropractic

Son muchas las personas que se aquejan de este tipo de molestias, bien en la primera visita o bien durante el inicio de los ajustes vertebrales, dado que tienen mucha tensión acumulada en la columna cervical y al trabajar sobre esa zona puede producirse un poco de inflamación. Los resultados pasadas las primeras sesiones son francamente favorables cuando se padecen vértigos y/o mareos.

Si quieres recibir más información puedes acudir a una primera visita de reconocimiento o bien, en el caso de que tengas dudas, estaremos encantados de atenderte y poder solucionarlas. Para ello puedes llamarnos al 934 123 433 o bien mandarnos un whats app al 601 059 849.