Mi nombre es Puri y tengo 64 años.
Hará cosa de 11 años atrás empecé a sentir molestias en la zona cervical. Tenía un dolor fuerte en el cuello que se desplazaba hasta el brazo, la escápula y el trapecio izquierdos. Además de este molesto dolor me diagnosticaron Fibromialgia hace nueve años.
Tenía la sensación de que mi cuerpo se desarmaba. No tenía firmeza en mi columna. Notaba muchísima presión en la cabeza, mucha inestabilidad, falta de equilibrio. ¡No podía caminar en línea recta!
Mi hija ya llevaba poco más de un mes recibiendo los ajustes quiroprácticos y fue la persona que me recomendó acudir y probar notando ella también su propia mejoría.
Antes estaba siempe con tendinitis, iba a rehabilitación. Me costaba caminar un largo rato y luego los dolores aparecían como consecuencia. Ahora estoy mucho mejor. Estoy muy agradecida a la quiropráctica por haber reducido el dolor que tenía en las cervicales, así como también en la zona lumbar.
Además de eso, a día de hoy, después de 10 meses de cuidado quiropráctico tengo mucha más energía, me siento con más fuerza. Ahora camino sin cansarme; antes tenía mucha fatiga pulmonar por el asma.
¡¡Ahora también noto que mis pulmones están despejados. Sin esperarlo, también he mejorado en el sueño: duermo mucho mejor, tengo la mente más clara y despejada y recupero más la memoria!!

“Para mí la quiropráctica ha significado mucho. No sé como tendría ahora la columna si no fuera por el Dr. Veggia. Recomiendo la quiropráctica a todas las personas que me comentan que están pasándolo mal.”

Puri Barreira Pérez