Hace cuatro meses encontré Barcelona Quiropractic por Internet. Estaba tan desesperada por los dolores tan intensos y continuos que quería encontrar algo que me ayudara a reducirlos o eliminarlos.

Antes de empezar el cuidado quiropráctico tenía dolores de cabeza y migrañas fuertes cada día. Siempre he padecido de dolores de cabeza, pero hace seis meses se volvieron cada vez más insoportables. Las migrañas me limitaban en mi vida, en general. Yo continuaba haciendo lo mismo que siempre, pero estaba muy irritable y de mal humor por el dolor.

Las cervicales también hacía como diez años que me dolían, y sobre todo los trapecios y hombros. Como con las migrañas, hace seis meses se incrementaron mucho esos fuertes dolores y se volvieron constantes.

Cuando recibí mi primer ajuste vertebral, tan solo con el primero, se me liberó muchísimo la tensión del cuello y me di cuenta que mi forma de caminar había cambiado. Había algo que era diferente en mi postura.

Ahora llevo 4 meses en BQ y la mejora que noto es a todos los niveles. Han mejorado, y casi por completo, las migrañas y noto como mi cuerpo me pide solo las posturas correctas. Antes no me daba cuenta de esto, pero ahora soy consciente de que ya no puedo seguir manteniendo malas posturas, por ejemplo, en el sofá.

Es curioso porque mientras explico esto me doy cuenta de que también ha habido cambios a nivel interno. No solo estoy más alegre y animada porque se ha reducido el dolor. Es que también siento mucha más tranquilidad interna, cuando la situación externa que estoy viviendo es la misma. Sigo viviendo un momento de mucho estrés pero mi forma de tomarme esas cosas también ha cambiado. Por ejemplo, ya no noto que se me acelera el corazón  por situaciones externas.

Recomiendo la quiropráctica a todo el mundo, a todo el que me encuentro. Si tuviera que definir mi experiencia con la quiropráctica en una sola palabra sería: ¡INCREÍBLE! La quiropráctica es una gran desconocida. Hay muchas personas que no saben ni si quiera que existe. Esto es algo que ahora me sorprende mucho viendo en mí misma los resultados. Así que por eso este testimonio, para hacer llegar a los demás los beneficios de la quiropráctica y que puedan conocerla como la conocí yo.

A, 56 años.