El verano está llegando a su fin. Es muy normal que en esta época del año, que coincide con las largas vacaciones, hayamos hecho excesos en nuestra alimentación que, pasadas unas semanas, nos han pasado factura. Quizá lo que nos preocupa son los kilos de más. A decir verdad, quizá lo menos perjudicial para nuestra salud sean esos dos o tres kilos ganados después de las tapas, los helados, las cañas con los amigos, etc. Lo que más impacta en nuestro organismo son las toxinas acumuladas después de esos excesos.

Una manera sencilla, económica y saludable de desintoxicar tu organismo, así como de ayudar a tu cuerpo a prepararse para los meses de invierno, es hacer una cura de uva. Las uvas son ricas en vitaminas A, B y C. Además contienen glucosa, hierro, cobre, magnesio y fósforo en forma de lecticina. Todas estas propiedades hacen de la uva un alimento que es muy beneficioso para el organismo.

¿En qué consiste la cura de la uva y qué beneficios tiene?

Si te estás cuestionando llevar a cabo esta cura y no tienes información, tienes que saber dos cosas básicas:

  1. Debes tomar uvas como único alimento. (Únicamente puedes beber agua).
  2. Se realiza en un período de entre 3 y 5 días. (Los más atrevidos llegan a estar 15 días con el ayuno de la uva).

Los beneficios de seguir esta depuración son varios y variados. Además, debido al alto contenido energético de las uvas, esta cura nos permite seguir con nuestras tareas y trabajo habituales ya que, gracias al gran efecto remineralizante y antioxidante, combate la fatiga. Los beneficios más notorios de hacer la cura de la uva son, entre otros:

  1. Ayuda a eliminar la retención de líquidos.
  2. Mejora notablemente la oxigenación de las células. Esto se da gracias a que la piel de la uva contiene una acción estimulante de la circulación venosa.
  3. Es una gran aliada en la limpieza del hígado, facilitando el drenaje de las toxinas.
  4. Es excelente para personas con enfermedades cardíacas y personas que toman diuréticos químicos o laxantes.
  5. Su gran efecto depurativo favorece el buen estado de la piel.
  6. La uva previene la aparición de esclerosis y de cáncer.
  7. Además de todo lo comentado anteriormente, la uva es perfecta para la dieta. Sus componentes permiten recargar la energía fácilmente y, aunque se coman uvas en cantidades muy elevadas, no se engorda.

¿Cómo llevar a cabo de forma correcta la cura de la uva?

Realmente no hay complicación ninguna para hacer esta depuración de uvas. Hay que tener en cuenta, eso sí, la cantidad diaria de uvas para garantizar a nuestro organismo el correcto aporte energético va de 1,5 a 3 Kilos. Lo ideal es tomar pequeñas cantidades de uva cada vez que nos entre el hambre. Si la uva que consumes es biológica, muchísimo mejor porque tienes las garantías de consumir todos los nutrientes.

Es conveniente lavar bien las uvas y comerlas con la piel, ya que en ella se encuentran la mayor parte de sus propiedades. Para obtener una buena digestión y sentirte más saciado es necesario masticarlas bien, triturando la piel antes de tragarla.

En Barcelona Quiropractic apostamos por una salud integral

Si crees que una dieta saludable o una cura para desintoxicar tu cuerpo no tiene nada que ver con la quiropráctica, quizá no has oído hablar del triángulo de la salud. Este triángulo está formado por tres pilares: el factor físico, el factor químico y el factor mental/emocional. Los tres son igualmente importantes y el hecho de cuidarlos y recibir los ajustes quiroprácticos regularmente, hace nuestra capacidad de regeneración y sanación se potencien considerablemente.

En Barcelona Quiropractic aconsejamos, sobre todo al inicio del cuidado quiropráctico, realizar una desintoxicación hepática que nos ayude a eliminar toxinas de nuestro cuerpo. Y esto tiene mucho que ver con la quiropráctica, ya que uno de sus fundamentos es mejorar todo este sistema de comunicación (sistema nervioso) entre el cerebro y el resto del cuerpo. Cuando ingerimos productos que no son orgánicos o que nuestro cuerpo no los considera como tales, nuestro sistema nervioso, o nuestra capacidad de regeneración, tiene que invertir altas dosis de energía en transformar esos productos en orgánicos para que nuestro organismo pueda digerirlos y, después, evacuarlos. Si facilitamos esta tarea eliminando toxinas y procuramos ingerir alimentos saludables, conseguiremos que los beneficios de la quiropráctica sean más notorios y en un menor plazo de tiempo. Y esto es así porque nuestro organismo no tiene que estar “trabajando” en transformar materia, sino ocupado en que cerebro y cuerpo estén correcta y continuamente comunicados.