En pleno 2018 la quiropráctica sigue siendo todavía desconocida en nuestro país por la gran mayoría de personas. Esto no es casual, sino que tiene una causa y, como toda causa, también unos efectos. El hecho de que en España no se legalice la profesión por parte de los organismos pertinentes hace que siga sin reconocerse legalmente. Y esta falta de reconocimiento lleva de cabeza al desconocimiento de la misma por la sociedad. Así, mucha gente que oye hablar de la quiropráctica, la confunde con otras técnicas manuales o masajes; incluso hay quiénes tildan a los quiroprácticos de “curanderos”, “charlatanes” o  “magufos” (ésta última comúnmente utilizada en términos despectivos hacia los profesionales de la columna vertebral). Evidentemente, el desconocimiento de le técnica, la falta de información (hay que ir con cuidado en internet porque muchas veces desinforma más que informa) y lo que acostumbramos a hacer habitualmente (quedarnos solo con una parte de la información sin contrastarla) hace que se siga malinterpretando la profesión y a quiénes la llevan a cabo.

¿Qué hacer para que se dé a conocer?

No es de extrañar que, al no conocer las bases ni los fundamentos de la quiropráctica, las personas rechacen la técnica, al profesional y también la profesión. Y desde ese rechazo por algo que no conocen, jamás lleguen a comprender de qué se trata. Paradójicamente, lo que no se comprende, se rechaza. Y, ¡eh aquí!. La rueda continua con la que se topa la profesión en nuestro país. Aquello que no se comprende acaba siendo rechazado.

La misión que tienen todos los profesionales es dar a conocer al mayor número de personas posibles, qué es la quiropráctica y cómo y por qué puede ayudarles a mejorar su salud general y su calidad de vida y, en definitiva, como el sistema nervioso es el sistema de comunicación más perfecto y eficaz que existe (incluso más que un ordenador cuántico!). Pero, ¿cómo lo hacen sin el apoyo de los organismos pertinentes? Lo hacen sin hacer ruido pero sin pausa. Dando charlas gratuitas en sus consultas y fuera de ellas (colectivos, colegios, centros cívicos…), abriéndose a explicar una y otra vez en qué consiste y cuál es su filosofía. Saben que de esta forma, en algún momento, un mayor número de personas de nuestra sociedad comprenderá qué es la quiropráctica y este será uno de los pasos más grandes para la profesión. La demanda siempre genera más oferta. Y, quién sabe si, al igual que ha pasado en la mayoría de países de la UE, se terminará por reconocer la profesión en España y esto también tendrá una repercusión positiva sobre los usuarios de la técnica.

El mayor problema que puede ocasionar el desconocimiento social de la profesión

Como decíamos al principio del artículo, la falta de información sobre lo que la quiropráctica es y, por ende, el vacío legal que existe, hacen que las personas que buscan un método que alivie sus dolores de espalda, terminen por poner su columna, sin ser conscientes, en manos de una persona inexperta o, por norma general, que no es quiropráctico aunque se lo haga llamar. Esto ha causado lesiones a quiénes han dejado que otra persona que no estaba preparada (ni teórica ni prácticamente) manipulara su columna vertebral. El marco (a)legal que envuelve la profesión hace que sea difícil para los usuarios distinguir entre quiénes tienen la titulación académica adecuada (un mínimo de 5 años de estudios universitarios) y quiénes han sacado un curso de pocos meses en el que no hay comparación con horas prácticas y lectivas con la titulación propia.

Barcelona Quiropractic

Siempre, siempre, siempre, en BQ insistimos que antes de acudir a algún centro de quiropráctica, os informéis primero en la AEQ (Asociación Española de Quiropráctica). Desde esa página web podéis acceder a un buscador de quiroprácticos a nivel estatal por provincias y poblaciones. Todo aquél que figure en esta web como quiropráctico, es que ha realizado el mínimo de 5 años de estudio de especialización en columna vertebral y sistema nervioso. De este modo, siempre vais a lo seguro.

Los quiroprácticos que se encuentran ejerciendo en Barcelona Quiropractic han cursado sus estudios en el BCC (Barcelona College of Chiropractic), como es el caso de Francesco Leo y Dario Bisanti, o bien en USA, como es el caso de Gregory Veggia, DC.

Si quieres saber más sobre la profesión puedes venir a cualquiera de las visitas informativas gratuitas que realizamos los martes a las 19:30 y los viernes a las 15:00 o bien puedes llamarnos al 934 123 433 para concertar una primera visita de valoración. En cualquier caso, ¡estaremos encantad@s de atenderte!