Todas las personas, en algún momento de nuestra vida, experimentamos ciertas molestias o dolor en el cuello. La mayoría de veces este hecho se convierte en una consulta benigna que queda en un caso aislado que no pasa a mayores. Suele asociarse este episodio con un golpe de aire frío o con haber dormido en una mala postura (cosa que puede o no ser la causa real). Sin embargo, mayormente estos síntomas son causados por desórdenes degenerativos de la columna debidos al desgaste o a la edad avanzada.

¿Qué es la degeneración?

Aunque parezca algo paradójico en pleno 2018, los especialistas se están preguntado esta misma pregunta. Los médicos son capaces de reconocer o de tratar este trastorno pero, en cambio, no tienen claro cómo surge (en excepción de cuando la edad es el factor desencadenante). Actualmente solo nos encontramos con teorías de cómo se produce el deterioro de la columna y, aunque normalmente están bien formuladas y son razonables, resulta especialmente dificultoso comprobarlas.

La degeneración se trata de un desorden en la arquitectura normal de uno o varios componentes de la columna cervical. El cuello es una parte del cuerpo muy flexible. Podemos rotarlo hasta 180 grados hacia izquierda o derecha o bien flexionarlo hacia delante y hacia atrás hasta tocar con la barbilla el pecho o rozar “el cogote” con la parte alta de la espalda. Esto es posible gracias a las diversas articulaciones que poseen nuestras cervicales.

Causas del dolor de cuello

Los trastornos degenerativos de la cervical afectan a personas de cualquier edad y algunos de estos tienen una diferenciación etaria. Por ejemplo, las hernias discales acostumbran a aparecer en personas jóvenes (menores de los 40 años). La espondilosis y la estenosis, en cambio, aparecen en personas de edades más avanzadas.

Otras causas que pueden causar dolor de cuello son la artritis reumatoide, una infección o un cáncer. Pero, por regla general, estas condiciones vienen acompañadas también de otros síntomas como pérdida de peso importante y no intencionada, fiebre y dolor en otras articulaciones como las rodillas, las caderas, las manos…

Biomecánica de la cervical

Formada por siete vértebras individuales pero a la vez dependientes unas de otras, funcionan como un tren de cercanías. Cada vértebra sería un vagón (rígido, inamovible e incapaz de doblarse). A su vez, cada vagón está unido al vagón contiguo por unos rieles que le dan movilidad y flexibilidad al conjunto de vagones (al tren). Estos rieles hacen referencia a las articulaciones intervertebrales, ya que permiten la unión entre vértebras, el movimiento y la estabilidad de las mismas al trabajar como un todo. A mayor número articular y vertebral, más movimiento es permitido. Ahora bien, este movimiento está limitado en sus extremos debido a la carga que soporta la columna: la médula espinal. La médula está compuesta por los impulsos nerviosos que viajan a lo largo de toda la espina, desde el cerebro hasta el resto del cuerpo. La médula espinal transmite señales bioquímicas y bioeléctricas que controlan todas las funciones (músculos y sensaciones) por debajo de ese nivel. La función de las vértebras es proteger la médula mientras está en movimiento y en activo.

Por otra parte, la articulación primordial entre dos cervicales está formada por una masa esponjosa que funciona como un pegamento (las une) y que, a su vez, les permite la movilidad. Nos referimos al disco intervertebral. El disco tiende a perder altura con el tiempo y el uso, cosa que produce que se desgaste y, en consecuencia, afecte a la correcta función de las vértebras.

Barcelona Quiropractic

Mayoritariamente, las personas que acuden a nuestra consulta con síntomas y dolor de cuello, únicamente son tratadas con medicamentos que alivien sus síntomas pero no que corrijan el problema de raíz. Independientemente del tipo de lesión (hernia, artrosis, artritis, desgaste, estenosis…) la quiropráctica es una sana elección ya que va a la raíz del problema. En lugar de tapar el síntoma como quién pone un parche, los ajustes quiroprácticos ayudan a desinflamar el sistema nervioso y a (al llevar un tiempo siguiendo el cuidado) recuperar movilidad en las articulaciones para ganar flexibilidad en la columna, eliminar o disminuir notablemente el dolor y prevenir que se produzcan futuras recaídas.

Si tienes problemas de degeneración puedes llamarnos al 934 123 433 o bien al 601 059 849 para recibir más información, resolver tus dudas o pedir una primera cita de reconocimiento. También puedes acudir a una visita informativa totalmente gratuita que realizamos todas las semanas en la consulta. ¡Estaremos encantados de atenderte!